junio 16, 2011

Piojos

La semana anterior había sido intensa, pero ya se iban superando los contratiempos. El técnico había arreglado la lavadora y ya la montaña de ropa sucia disminuía considerablemente (claro, ahora tocaba hacerle frente a la montaña de ropa por arreglar); el albañil había retomado la construcción del baño y parecía que esta vez todo iría en paz (aunque por poco tiempo); después de diez días cocinando con leña por fin la bombona de gas ponía a chillar a la tetera como Dios manda... o sea, que aparentemente las cosas se encaminaban hacia la dirección que ella esperaba. Pero no contaba con la ironía del autor, que no gusta de ver a sus personajes muy felices o relajados. Así que mientras ella se mecía apaciblemente en su hamaca disfrutando del agradable clima de la tarde su tierno hijo apoyó  la cabeza en su pecho y al acariciar su lisa cabellera vio escabullirse nada más y nada menos que a los diminutos demonios que arrunarían su breve instante de absoluta felicidad: PIOJOS!


mayo 15, 2011

Reflexiones de la Maternidad Crónica (I): Lo que nadie nos dice

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Tengo más de seis meses tratando de escribir este post, no estoy segura de haberlo terminado, pero hasta aquí llegué porque si no no lo voy a publicar jamásss.

Empecé a redactarlo cuando estaba "a punto" de dar a luz a mi segundo hijo (espero también último) y ahora mi pequeño bebé ya tiene dos dientes. Como no había logrado terminarlo publiqué algunos de los textos engavetados que sobrevivieron a las mudanzas y otros múltiples vericuetos, así como algunas imágenes de mis recientes trabajos plásticos, que es como más me desahogo para no hundirme en la locura del absurdo cotidiano. Y es que durante los últimos seis meses no he tenido "tiempo", por paradójico que suene, así son los tiempos relativos de los que hablaba Einstein. Una de las razones por las que a pesar de mi muy honroso título universitario de Licenciada en Letras (así con mayúsculas) no logro articular coherentemente más de dos ideas entre sí ha sido LA MATERNIDAD (sí, así no sólo en las iniciales sino todo en mayúsculas) y más específicamente LA LACTANCIA MATERNA (ídem).

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la MATERNIDAD se define como "Condición o calidad de madre" y "crónico, ca: (adj.) Se apl. a las enfermedades de larga duración"...

Sabido que la condición de madre es perpetua valga el adjetivo que da título a esta nueva sección de mis crónicas...

La maternidad me hace reflexionar a menudo. Sobre ella y a pesar de ella. Por ejemplo cuando estoy cocinando se me ocurren algunas de mis más brillantes frases literarias y filosóficas, lucideces instantáneas de la situación mundial, el plan de ordenamiento territorial de las comunas, la cosmogonía de reinos elementales paralelos y otros desvaríos similares de la conciencia que no obstante se esfuman por arte de magia al sentarme frente a la computadora y escuchar el estridente chillido en el otro extremo de la sala "mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii", justo cuando el pequeñito se había dormido y yo podía hacer uso de mi propio cuerpo; finalmente cuando mi cerebro resiste el cuarto o quinto reseteo del día logro extraer un poco de sinapsis a mis neuronas y obtengo al menos una frase no mediocre.

Ser madre es sublime, me explico: no es agradable, es extenuante, carece del relajante placer estético de lo bello y comparte mucho del horror y desmesura de lo grotesco... no obstante es una experiencia grandiosa, suerte de épica cotidiana, de exaltación espiritual y trascendente enajenación...

Lo que nadie te dice cuando no eres mamá es que después de serlo tu vida nunca volverá a ser tuya, que nunca volverás a dormir profundamente -al menos mientras tu(s) hijo(s) vivan en la misma casa, que recuperar tu figura de mamirruqui se volverá tema de un reality chou.. nadie te dice de la mierda, de las desesperaciones, de los desacuerdos, las incomprensiones... nadie te advierte sobre vivir eternamente dividida entre ser persona y ser madre... nos muestran las caritas redonditas, los angelitos dormidos, las ropitas cuchis de muñequitos, no los pañales cagados ni los cuajitos de buche (o "reflujo" como lo llaman elegantemente en las revistas sobre bebés para madres neófitas). O quizás tratan de decirnoslo pero somos incapaces de comprenderlo, nuestro hardware no admite esos programas hasta que no instalamos el dispositivo placenta...

Pero aquí entre nos, a manera de culposa confesión, mi peo mental, es decir, lo que me atormenta, es que el carajito grande me cae mal y yo no creí que fuera posible que eso pasara con tu propio hijo, claro que lo amo (o eso me repito todo el tiempo hasta que me lo creo) pero no sé por qué todo lo que hace me "saca la piedra" y hasta lo detestaría si no hubiera salido de mi vientre... para colmo soy mamá soltera, mi horario es algo así como 12/365-7/24; sin embargo yo trato de hacerlo cada día lo mejor posible en esta vida tan dura y bonita que elegí y aunque mi naturaleza es violenta e intolerante, recurro al diálogo, trato de ser cariñosa aunque todo el tiempo no me salga y sé que es un niño equilibrado, inteligente, fuerte, sano, con valores positivos, sensible, valiente y guerrero... o sea que tan mal no lo he hecho durante estos siete años... es sólo que soy hija de una mamá perfecta y como yo también soy perfeccionista quisiera ser tan buena como ella...

¿Quién le dice a uno que mucho de ser madre es aprender a vivir con el corazón arrugado???? y que quien no se desespere nunca con sus hijos que me tire la primera piedra...

abril 02, 2011

Buenas Intenciones

Un día sucedió que una hada medio fama vio a una fama medio esperanza aproximarse irremisiblemente al viscoso y verde abismo cronopial del cual ella había logrado salir hacía ya un tiempo, un poco maltrecha y con leves pérdidas materiales, precios insignificantes en comparación con la recuperación de la libertad. El caso es que aunque con toda su alma deseó disuadirla de su equívoco destino, le pasó como al loco del chiste, que da vueltas alrededor de un hoyo diciendo el mismo número y cuando alguien se asoma lo empuja y sigue la cuenta, esta hada refrenó el impulso samaritano que la invadía y calló, apenas un susurro ahogado de -!Cuidado!- escapó de sus labios al pasar por su lado,  porque Esperanza se deleitaba cayendo con cara de suprema satisfacción y Hada pensó que sería de mal gusto arruinarle la diversión. Vita brevis est. 
- Esa Fama medio Esperanza más bien parece una Esperanza medio Cronopia-  masculló para sus adentros nuestra amiga Hada Fama divagando en las probabilidades mestizas de las combinaciones Darwinianas mientras Esperanza se revolcaba con placer morboso en el verde fango melancólico del abismo supraemotivo de lagrimeo cronopial; sarna con gusto no pica como dicen por ahí.

enero 10, 2011

Visiones del Arrecife Azul (Serie, Técnica Mixta sobre Cartulina, Set/ Oct 2010)

Compartimientos Íntimos: Soy un arrecife con K, pero también una serpiente venenosa de montaña, categorías que conviven irreconciliables en mí. Una forma llena de  agujeros negros, un ecosistema que alberga millones de mundos y organismos, he sido dos planetas placentas, mi hogar es el cielo infinito y el mar más profundo, que son azules cuando los ilumina el Sol y cuando no son insondables; pero me toca poner los pies en la tierra y encender el fuego. Tengo un sueño recurrente, casi pesadilla, varía pero en esencia es el mismo, desde que soy niña, un diluvio arrasa todo, como en la Biblia y en todas las Cosmogonías, yo sobrevivo, a veces estoy flotando, a veces revuelta por la corriente, otras sumergiéndome más, respiro con comodidad en el agua, siempre me domina una inmensa paz. Después despierto y quedo aturdida por el mundo de la superficie. Por eso durante el tiempo que viví en una isla sufrí de claustrofobia geográfica.


Orillas
Insular
Unicornio pastando en el estómago de un pez monstruo

Raíz/Root

Equinoccio de Otoño

Oscilaciones del Núcleo


Llovió toda la madrugada

El vuelo de la avispa

La Inundación

Grietas y vórtices entre pilares azules

diciembre 16, 2010

Los Padres de los Dioses


Asintieron con la cabeza y la diosa se levantó, desempolvando sus velos. No sabía si estaba naciendo o la habían resucitado, tenía la sensación de un recuerdo, de unas vivencias borrosas de este u otro mundo, ¿cómo saberlo? La diosa bostezó, había despertado de la nada en que yacía, suspendida en el agobio de su eternidad, condenada a esperar, pero estaba aquí, quizás otra vez, por última o primera, o tan parecidas que no se pueden diferenciar... Los profanadores de descansos eternos sonrieron satisfechos, una vez más, los rituales de iniciación fueron superados, la invocación agitaba el corazón de la tierra hasta que lo latidos agrietaron el suelo bajo sus pies, el cielo se paralizó en el crepúsculo, los pájaros siguieron salpicando alpiste y Ella quedó desnuda frente a los transeúntes. 
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