Mostrando las entradas con la etiqueta mito. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta mito. Mostrar todas las entradas

octubre 17, 2011

Sísifa

Yo Soy Sísifa

Vivo en una montaña y tengo dos hijos. Todos los días trato de subirla empujando una roca y al atardecer, cuando estoy llegando a la cima, la roca me vence y rodamos juntas hasta lo profundo del abismo, donde dormimos abrazadas.

Ésta es mi roca:
Cantan los gallos. Despertar. Mear. Cara enjuagar dientes cepillar fregar platos y ollas de la cena ropa lavar casa limpiar (barrido breve) café colar -si hay- porro liar (porque la roca es pesada) conectar (porque después no me da tiempo o internet no agarra señal) cocinar cambiar pañal servir desayuno despedir niño grande alimentar niño pequeño y soltarlo en su corral limpiar y desinfectar perímetro de la casa con creolina (porque adelante cagan los perros y atrás mean los chivos) desayunar yo alimentar perros -4 adultos 2 cachorros- y gatos -2- fregar corotos del desayuno matar la chicharra mover "el rebaño" cagar mear - no tengo baño hay que ir pal monte-... ropa colgar más ropa lavar internavegar garabatear colorear recortar agua hervir lo que haya cosechar almuerzo planificar buscar morrocoy limpiar jardines algo sembrar cambiar pañal alimentar niño pequeño - merienda - recibir niño grande cocinar volver a barrer quitar telarañas del techo segur cocinando servir almuerzo volver a cambiar pañal bebé bañar comer todos bebé soltar tareas de tercer grado supervisar revisar rebaños -desenredar cuerdas-... liar porro y colar café -si hay- más garabatear colorear recortar pegar ropa doblar doblar doblar guardar rebaño mover pañal cambiar cena cocinar comer niños acostar pintar café liar porro colar garabatear escribir postear ropa doblardoblarmetumbó laroca rodamos cuesta abajo caemos  hasta mañana ya no puedo mássszzzzzzzzz 

junio 20, 2008

El Árbol de Narciso





Lo que no dijeron los libros de mitología fue que al ahogarse en el beso de su reflejo, mi abuelo alcanzó un estado de éxtasis tan arrobador que su orgasmo se esparció por el agua al mismo tiempo que su aliento abandonaba su cuerpo.

Más tarde, todas aquellas que se asomaron a la fuente quedaron preñadas por Narciso a través de la pupila, es lo que se ha representado simbólicamente con su transfiguración en flor.

Pero no se crean que el despecho de Eco quedó impune. Toda la descendencia ha sufrido la herencia del desplante y estamos condenados a la egolatría, sabemos de antemano que nunca encontraremos un objeto tan digno de amor como nosotros mismos, excepto quizás cuando reconocemos esa herida en el fondo de otros ojos que delatan el parentesco…

Los hijos del árbol de Narciso vivimos en la soledad de un recíproco amor insatisfecho. Nos reconocemos porque para nosotros nadie es tan importante que el yo mismo, nuestra libertad es un bien inalienable y si nos relacionamos es sólo mientras la mirada del otro nos refleje sin exigencias.

Ellos, los otros, están destinados a sufrir la historia de Eco y nosotros a purgar el castigo mítico y florecer, reproducirnos, con esos que nunca serán nosotros, aunque quién sabe, con todos estos adelantos en materia de genoma y clonación, capaz que un día cualquiera nuestra genealogía rompa con el ciclo kármico.

Terribles frutos del árbol de Narciso, también nos conocen con el nombre de deseos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...