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abril 08, 2014

Propósito o Gaceta Extraoficial



Considerando que…
Cuando, ya egresada de la universidad con título registrado en el Ministerio y el Registro Principal correspondientes, habiendo cursado durante y luego estudios de repostería, habiendo matado tigres tan diversos como bartender de un bello bar de moda en Bello Monte, niñera free lance, animadora de fiestas, guía de campamentos vacacionales, paseadora de perros, panadera, docente de bachillerato, ayudante de Galería, productora de eventos-entre otros- y convertida en madre…

Decidí un día formalizar mi vocación artística y emprender estudios académicos de arte.
En esa época vivía en una isla, en un sector mal conocido como El Robledal, la escuela de Arte quedaba (y quizás todavía) en Asunción. En esa época estaba fiebrúa con el pedaleo así que agarre mi bici y me lancé por la ruta de Matasiete, súper contenta. Era junio.

En la escuela pregunté por las clases, seguían el calendario escolar, arrancaban los nuevos cursos en setiembre. Talla en madera, escultura, pintura y gres. Talla y escultura… martes y jueves, de dos a seis… perfecto… fotocopia de la cédula, claro, matrícula? Nada es pública ahhh qué bueno y los materiales? Las herramientas están aquí, lo demás se va consiguiendo por aquí y por allá, un poco la escuela, un poco los artistas… ahhh sí? ummhummmm firme aquí, llene esta planilla, el 15, sí claro, bienvenida, gracias chao… y pedalear con la sensación de triunfo y libertad más puros que había sentido alguna vez desde mi infancia…
Sólo para estrellarme… pero al día siguiente, cuando la abuela de mi hijo me manda a botar de la casa en que vivía y me anuncia la noticia justamente con MI MAMÁ… o sea… SU abogada… Shock...

No recuerdo muy bien cómo sucedieron las cosas después, sólo diré que ésa fue la época del salto, de la renuncia… de volver a volar y caer repetidamente… y si digo “no recuerdo” en realidad significa que no quiero pensar en ello, porque recordar, es decir, tener accesible en la memoria, sí, pero engavetado, bajo llave, clausurado… entonces, en realidad realidad, significa que no quiero hablar –o escribir- sobre eso, sobre los detalles de que te quiten el piso, sobre sentirte traicionada por quienes confías, sobre diluir los lazos de sangre y desarraigarte… Así que también fue la época del riesgo, porque en realidad no tenía nada que perder... y quien no tiene nada qué perder lo tiene todo por ganar!

El hecho es que mis planes de academizar mi arte se esfumaron, o acaso, los esfumaron, pero artista más se nace que se hace, así que seguí, por mi cuenta y aquí estoy, una década después, en otro exilio, más fresco en lo climático y más cálido en lo humano… todavía no me siento satisfecha, aunque en el camino he ganado mucho... sigo creando, sigo creyendo, buscando un propósito que me mantenga, acaso el propósito es la búsqueda en sí misma.

"Dicotomía" (2006)




noviembre 01, 2013

Ojo Vago

"Mundo Ocular" ACEO 3,5 x 2,5' Ilustración de Harkalya


-          Está mejor así o así?
-          No sé…
-          Y así?
-          Mejor…
-          Mejor hasta donde?
-          La 7 la veo, creo…
-          A ver dímela…
-          S-m-p-f
-          Ésa es la 6
-          Ahhhh… entonces no…
-          Y ahora?
-          Z-w-b-t
-          Ok…  entonces te voy a dejar así…
-          Ummm…
-          Lo que pasa es que tu ojo izquierdo es “vago”, el derecho hace todo el trabajo… con esta fórmula lo vamos a ayudar…
-          Ajá…
-          Puede buscar los lentes el lunes después de las 4 pm, o el martes para más seguridad…
-          Ehhh ¿me puede anotar el teléfono?
-          Claro, aquí tiene.
-          Gracias.


No pude explicarle al optometrista que el ojo izquierdo lo tengo perfectico, pero mirando para adentro todo el tiempo, que ése es el ojo con el que de verdad hago todo el trabajo… Ojo vagando infinitamente en otros mundos…  A la deriva de tantas tempestades…

enero 10, 2013

Cantinflada Existencial

¿Pienso? Luego... Existo (Puntuación libre de la sentencia cartesiana...)


Mi hijo me pregunta, no una, sino muchas veces, cosas que empiezan con el enunciado "Mami, ¿es normal que...? tal cosa, esto y aquello, lo otro y coroto... pueden completar la frase con lo que se les ocurra... a mí en todos los casos me deja muda, no sé, qué es lo normal...

No sé si a todos les pase, pero a mí, particularmente, me pasa que me parecen rarísimas las cosas que me pasan, y uds. lectores, me pasan la redundancia, por favor... Me podría pasar la vida entera escribiendo sin parar el catálogo de anécdotas raras y personajes extravagantes que han desfilado por mi existencia...

Y entonces trato de entender, de explicar, de encontrar causas y efectos, un por qué...

¿Quizás sea eso? que me paso buscando hilvanar las circunstancias, entender los por qué, cuando en realidad la mayoría de las cosas - y las personas- responde simplemente a la arbitrariedad, o la inercia del caso... random style... tanto que muchas veces se llega incluso al más puro absurdo... envidia para el señor Ionesco... esperaremos por siempre a mi amigo Godot...

Ahí está el detalle...



"Máscaras", Carboncillo sobre Cartulina, 1998

septiembre 29, 2012

Muertes

"Hada Macabra" (tinta y acuarela sobre cartulina de ilustración)

En el lugar donde ahora estoy les encanta un muerto, a mí, que me considero vital, esto me parece rarísimo; porque la muerte siempre me ha pasado por un lado sin querer llevarme cuando se lo he pedido, dice que le divierte todo lo que soy capaz de inventar mientras me llega la hora. 

Una vez iba caminando por la Avenida Urdaneta y está esta mujercita insignificante bajándose de un autobús, delgada como un niña, falda negra, franela blanca de punto, un suetercito de estampado floreado sobre fondo negro, el cabello también negro, ya ciertos mechones canosos, una mujercita insignificante como una pequeña urraca, excepto porque justo en ese momento pasó un motorizado a toda mecha que la bombea contra la acera y entonces el inolvidable rictus de dolor en la cara, los ojos con unas pupilas que se dilatan hasta extremos imposibles y saberlo –que se murió-, saberlo las dos en ese encuentro de mudo canto de cisne, por qué tenía que mirarme a mí justamente, entre todas las personas que pasaban, caer a mis pies y mirarme ese instante mientras las dos vemos su muerte, desde adentro y desde afuera, un segundo antes de que la sangre empiece a bañar la calle, ser espejo del último aliento, quedar indeleble en mi memoria por un capricho del ¿azar? ¿destino?… y seguir, sin disminuir el paso, porque morbo sí que hay en todas partes y si me frenaba, llegar tarde no era una opción; pero es que no fue la primera, así otras, que no sé si vengan a colación en este momento; también aquella mujer tendida como marioneta sangrienta sobre la mesa de un café en Sabana Grande, el zapato de tacón rojo tan cliché colgando de su pierna en posición imposible… 

No sé, lo que decía, es que a mí muchas veces me ha pasado la muerte por un lado, como esquivándome, pero asegurándose de que la note, de que me dé cuenta. Un miedo me invade en lo profundo de la noche: ¿Seré yo de su estirpe? ¿Tanta mostración será una especie de entrenamiento? ¿Tendremos alma las parcas?

Volviendo a los de aquí, que en vida se dan una patada en el culo el uno al otro cada vez que pueden, familia y compadres incluidos, o quizás, sobre todo estos, que no les importa una mierda el cómo el cuándo ni el por qué, sino lo que ellos dicen y les da la soberana gana… ESOS los veo desfilar hacia los eventos fúnebres como con un cierto placer reprimido detrás de sus caras de conmiseración con el dolor ajeno como zamuros hambrientos se acercan con sus murmullos de rezos, merodean, cotillean, jartan, beben, en nombre de ese difunto al que nunca le pararon ni media pelota en vida, o al que quizás le metieron su zancadilla si tuvieron chance, no se entiende mucho, desde nuestra perspectiva, que exista una arraigada y profunda cultura funeraria, una construcción compleja y profusa de los ritos asociados a la celebración del acto mortuorio: rezo, velorio, rezo, funeral, rezo, novena, rezo, etcétera, rezo, etcétera, rezo, etcétera y al año otra vez rezo y etcétera y así. Quizás un rasgo tradicional heredado de otros tiempos. A mí, que la muerte se me ha mostrado tan vana y aleatoria, que me susurra al oído cada vez que puede, no me sale la lágrima fingida, no me gustan los banquetes de carroña.

julio 05, 2012

Un "chiste" de acoso sexual


Chica, te acuerdas de la amiga mía, ésa que te dije que teníamos siglos sin hablar, pues me llamó en estos días, loquísimo lo que me contó, no es como que ella sea la jeva que está más buena del mundo, ni mucho menos, tampoco es que sea federica, no, para nada, pero bueno, tú me entiendes, no? en el país que exporta misses está como dentro del promedio, tú sabes, ni muy arriba, ni muy abajo, pero pasan dos cosas, que entre gustos y colores... ella es del tipo que gusta, pues, tiene lo suyo, no sé, se ve bien, es agradable, parece tan sutil, no sé, algo, cómo te digo, se ve tan espontánea, pero después cuando la conoces sabes que no, que es más compleja digamos, pero tú me entiendes, no?... y también aquello de que en el país de los ciegos el tuerto es el rey o, lo que aplica aquí, en tierra gocha la culona es la reina... Qué a cuenta de qué salgo ahora yo con esto? Pues que las gochas son planchetas, tetonas sí, pero chatas chatas por detrás, ah, no sabías? Es que ella se fue a vivir a Los Andes, a un pueblito ahí, con gente de lo más recatada, ultra católicos, pero en el campo, ella dice que la gente es rara, que no sabe como explicarlo, es otro mundo... y le han caído como moscas a la miel, con todo y que ella se empató con uno de allá y hasta le parió un hijo...

Cómo son las vainas, o más exactamente, cómo son los hombres de asquerosos, chica, que no respetan nada, que nunca se puede confiar porque uno no sabe con qué te van a salir a la menor oportunidad o descuido, ves, a ella eso le ha pasado siempre, desde que era una niña, antes de desarrollarse incluso, que le salen tipos babosos, que se equivocan porque creen que el pene les da derecho a todo y no, pues, se equivocan, sobre todo con ella se equivocan te digo, que ella no se destruye con eso, se asquea sí, como cualquiera que tenga escrúpulos, lógico, si todo se ha vuelto una chusma vulgar... La cosa es que el otro día, tipo diez de la mañana diríamos, regresaba ella de mover las cabras, pues sí, esa loca ahora está criando cabras, ah, la pinta tipo ropa de trabajo, o sea, mono deportivo holgado, botas de caucho amarillae de esas horribles que maltratan los pies, franela y un sweater cerrado, cabello recogido en un moño, cara lavada sin gota de maquillaje... es decir, que no se estaba haciendo la golfa sexy ni mucho menos, dando picón, ni nada por el estilo, para como era ella cuando estaba aquí con nosotras, tan chic, tan fashion, te diría que andaba ese día más bien hombruna, machorra y oliendo a berrinche de chivo, no te imaginas que sea la misma persona, te juro, claro que cuando se arregla sí, sabes, aparece la que todos conocemos, pero allá no y con todo y eso, ah, fíjate que entonces ella que regresa de mover las cabras y ve que se para un carro frente a la casa y sube desde el aguacate y es El Mocho, que le pregunta por su marido, pero en eso va y se le suelta la cabrita que estaba preñada y a punto de parir y ella le dice al tipo que ya va, que tiene que amarrar la cabra, no, y el tipo entra al patio, ella amarra la bicha, le ofrece café al señor, que ella lo conoce y a su esposa desde hace un montón de años, que es amigo de su marido y tal, entonces el tipo va y le dice que si le puede decir algo, que ella sí que tiene un cuerpo bello y tal, que disculpe pero que ella sabe, que las muñecas de ahí eran muy feas, que no lo tome a mal, que no es por ofender, que si cuantos años tenía ella, que si estaba enterita y que no sé más, yo te digo, que uno no termina de conocer a la gente, insólito, ¿y ella? anodada, y asqueada, claro, porque no es lo mismo el desconocido que te lo recuesta en el metro o el que te echa la sobada de pierna en el autobús o el que te pellizca el rabo al pasar o el taxista que se hace la paja parado en plena vía o el motorizado que se saca la pija y te la sacude en la cara mientras maneja con la otra mano, o los fetichistas que sabe Dios cómo consiguen tu número y te ladillan por teléfono, enfermos, pero desconocidos, al fin y al cabo... en cambio que una persona de tu entorno te salga con eso y en tu propia casa, qué horrible... no, pero ella ya sabe lidiar, te digo, no es que esté tan despampanante ni que sea verdaderamente simpática, es ese algo como un misterio, que parece dulce pero en realidad es amarguísima, ves, siempre le ha pasado con los tipos, se le lanzan encima, como poseídos, o se le declaran, siempre los ha tenido que estar poniendo en su sitio, desde chamita, a veces decimos que es porque ella es bruja, mamando gallo, por joder, pero sí, quién sabe, hasta puede ser...

"Frígida", tinta sobre cartulina, de la serie Doble Discurso

diciembre 03, 2011

Del Comeflorismo Urbano al Guerrerismo Neo Rural

Atención: Dirigido a: COMEFLORES, FLORIPONDIOS, ECO-CIBER-ACTIVISTAS y AFINES:

"Progresso − dalla idiozia contadina alla banalità cittadina"
Roberto Bazlen
(y añadiría yo: ¿y viceversa?)



Esto es una confesión o advertencia para aquellas personas que siendo ajenas al entorno campesino les da por emprender una vida ecológica o desean volver a la naturaleza en cualquiera de sus formas. Entonces, a ti, lector/@, que anhelas encontrar el sentido verdadero de la vida, vivir de forma sostenible y autosustentable, disfrutar de un ámbito bucólico o fumar porro todo el día (otra forma de decir lo mismo), quizás ver hadas y duendes, comunicarte con los animales, erradicar la pobreza y el hambre del mundo, ganar el premio Nobel de la Paz, salvar el planeta del apocalipsis climático...(musiquita instrumental in crescendo y final abrupto) o cualquier otro tipo de ideal con tinte verdoso... en fin, he dudado mucho sobre si escribir esto o no, pues en general no me gusta desalentar a la gente, menos fungir de abogado del diablo en materia de sueños, aunque si eres como yo, o sea, terrrc@ 'e bola, igual vas a seguir adelante con tu "proyecto" y cuando te desesperes te quedarás mirando "ay, pero qué lindo que es el paisaje" (ah porque te participo: desde el momento en que concibes el desatino, déjame decirte que se firma una especie de contrato invisible, o pacto demoníaco, entre tú, la parte interesada, a partir de ahora y para estos efectos, EL/LA COMEFLOR o CONTRATANTE, y por la otra el destino cruel, o parte solicitada, en lo sucesivo, LA CONTRARIADORA o VIDA REAL o simplemente CONSPIRACIÓN, por medio del cual de ahora en adelante la obsesión insana por una vida sana ha de calificarse eufemísticamente y también y sólo para estos efectos como EL PROYECTO). Y en realidad no se trata de desanimar, pero es que yo considero que alguien debería decir la verdad sobre las partes escabrosas de la vida a ver si los otros no se(nos) descalabran(mos) por el mismo despeñadero... todo esto viene porque a mí me molesta cuando me pasan cosas para las cuales no tengo marco de referencia, algo así como la tabla calórica de ingesta diaria, para saber si estás por encima o por debajo del promedio de consumo y las posibles consecuencias de un desbalance en uno u otro sentido, como cuando sabes el exabrupto carbohidrático que cometes al zamparte una torre de profiteroles...

Dejemos a Harkalya tejiendo su sueño, que mientras tanto me lo calo yo. Y lo que quiero confesar o advertir a cualquier citadino que esté tratando o queriendo dejar de serlo, además de la inconveniencia de la jartazón de carbohidratos azucarados, es que uno -que proviene de un entorno donde todo es metafórico-, no está preparado para un entorno donde todo es literal. Es decir, los citadinos no estamos hechos para pasar roncha  y principalmente, nos cuesta acostumbrarnos a tanta mierda, literalmente, tanto así -tanta mierda.- que a ese tema le dedicaré un artículo completo. Quizás te pasa como a mí y no te encuentras en  ninguna parte, entonces igual te vas a lanzar a la aventura de volver realidad tu PROYECTO, al menos de intentarlo. Desde ya te digo que deseches toda idea edulcorada y almibarada. Si quieres miel recibirás primero -y quizás solamente- los aguijones de las abejas. Abandona toda pretensión, toda expectativa, haz planes a sabiendas de que no se cumplirán en el tiempo previsto. Si tienes delicadeza apréciala ahora, antes de que la pierdas por completo. Resígnate a endurecerte. Olvídate de ideales, de conciencia. Aquí las cosas no se arreglan con escribir un manifiesto o pulsar un botón. El monte es rudo y duro. Sobrevivir es la nueva consigna. El ejército es de a 1. Uno contra todos, todos contra uno. Como los Mosqueteros, pero al revés, porque, recuerda, la parte solicitada es LA CONTRARIADORA o simplemente CONSPIRACIÓN, sólo para estos efectos.

¿No me entendiste? Quizás es porque lees esto fuera de contexto. ¿Pero acaso no lo estamos todos últimamente? La confesión es que sólo sigo aquí por terquedad y nostalgia, terquedad porque no tengo hacia donde retroceder y eso me hace seguir con férrea voluntad; nostalgia de mi ingenuidad, de los motivos que me impulsaron a saltar, de la fe y esperanza. La advertencia es que la vida Neorrural es a tu propio riesgo. Van a desaparecer los problemas que te molestaban en la ciudad, o muchos de ellos que es decir bastante, pero aparecerán otros que te harán desear materializarte adentro de una estación de transferencia del Metro de Caracas en hora pico un día de cobro! 

¿Todavía no me entiendes, no tienes idea de lo que hablo? Me explico un poco, aquí en el campo: "con todos los hierros" no quiere decir que comas Corn-Flakes antes de salir de casa, "Glyfosan Forte" no es un nuevo jarabe contra la tos, "Loc@ como una cabra" es loc@ como una cabra, "allá abajo" es una referencia absolutamente circunstancial (aplíquese a cualquier dirección no cardinal, v.gr. arriba, atrás, adelante...), igual que "el otro día", no alude a ninguna fecha en específico. "Unos palitos para una cerca" pueden ser cien árboles de tu bosque. Por literal y no específico. Porque lo más curioso es que lo muy literal se convierte en ambiguo, como lo de no aclarar para no oscurecer. Y así sucesivamente. Pero no es nada personal. Y eso puede llegar a ser insoportable, para un citadino claro. Ellos -los de aquí- parecen estar acostumbrados y funcionar así. Es así, te dirán. Ante cualquier atrocidad.

No nombremos aquí al señor Monsanto y Cía., eludamos el tema de la política local, mucho menos se te ocurra ser mujer - que el machismo que vas a encontrar es harina de otro costal. Tampoco hablemos de los muy esporádicos e intencionales incendios forestales (algo bueno tenía que tener el pichaque, todo está húmedo, poco se quema y sin embargo ¡Qué susto!), ni de los capataces de haciendas vecinas que resuelven las peleas entre perros a machetazos (a mi perro o el tuyo, ni de vaina al suyo), no hablemos de la apatía de la comunidad, ni de las arbitrariedades vengan de donde vengan. No hablemos de goteras que caen a chorros o de ropa que no se seca, ni de invasiones de hormigas rojas a medianoche entre tus almohadas. Ni de cabras que se ahorcan por ineptitud humana. Ni de la economía aberrante. No, no estamos hablando de ninguna de esas cosas, esto es apenas una breve disertación, un pequeño desahogo sobre el abismo comunicacional que pesa sobre nosotros los ex-urbanos neo-rurales -abismo que no siempre estamos dispuestos a salvar porque siempre es el de uno el brazo a torcer-, no, hoy sólo estoy lanzando un gemido con el que pretendo llamar la atención de quienes, como a mí, les encantaría tener un manual de instrucciones para situaciones desesperadas, para estos huérfanos de Coherencia que habitamos el Caos tratando de explicarlo, de entenderlo.

Comeflores que nos convertimos en Guerreros ajuro.

septiembre 14, 2011

Inadecuada



Con frecuencia me pasa que me siento fuera de lugar. No importa dónde o con quién me encuentre. Y la verdad, es bastante incómodo. Sólo no me pasa cuando estoy sola (ahora, antes también).

Aunque mi mamá me curó tempranamente de las indiscreciones a punta de pellizcos - me explico: no es que cometiera muchas, pero los tales fueron tan significativos que se me quitó rapidito la maña de abrir la boca cuando no debía- no logró volverme "adecuada". Y aún sin indiscreciones, no obstante, como es bastante difícil traicionar y/o reprimir la propia naturaleza, no suelo cometer desatinos pero resulta que mis palabras y actitudes no corresponden con el efecto que yo quisiera o con la circunstancia en que las suelto (las actitudes y palabras), y ésta es una de las razones por las cuales no asisto a funerales, ceremonias religiosas, etcétera.

¿Ejemplos?

- Cuando quiero ser cómica, parece que soy ácida
- Cuando quiero ser profunda, parece que soy fría
- Cuando quiero ser objetiva, parece que soy despiadada
- Cuando quiero ser equilibrada, parece que soy distante
- Cuando quiero ser cuchi, parece que soy kitsch
- Cuando quiero ser madre, parece que soy grotesca
- Cuando quiero ser normal, parece que soy extravagante...

O sea, nada es lo que parece. Otra Oda a la Relatividad, punto para Einstein.

julio 27, 2011

"Disertación Vital" o "Vita brevis est" o "Qué carajo es la vida (o al menos, para qué)" o simplemente "Manifiesto"

Qué raro, veo a la gente tan orgullosa de todo, que si una boda, que si una graduación, que si los niñitos, que si el carro nuevo, que si esto y aquello, cualquier cosa, y a mí, no sé, como que nada me satisface o me interesa, todo me da como igual, lo que he logrado ya pasó y no me hace sentir ni frío ni calor, lo que no he logrado me incomoda pero no me quita el sueño; no me creo muy arrecha ni la gran vaina, sólo me importa hacer cada día lo que puedo y tratar de mejorar las cosas un poco, supongo que así soy feliz y no sé si es que de eso se trata la vida...

Cuando era niña creía que estaba predestinada para algo grandioso, de eso se trataría la vida. Cuando adolescente creía que merecía un brillante destino, mi futuro, es decir la vida, me parecía algo prometedor y lleno de esperanza. Cuando me gradué de la universidad ya me olía que el rollo de la vida era un fraude con perfume de fanfarria, pero era apenas una sospecha.

Hace un tiempo, cuando tenía expectativas, buscaba afanada la vida, hasta le escribía poemas a esa vida que yo estaba segura existía oculta en alguna parte. Porque sin duda que la escuela y la universidad no son vida sino preparación para la vida, pero después uno se gradúa, ajá, "lista para la vida" se diría, pero al menos yo no me logré convencer de que la vida fuera una semiesclavitud a sueldo mísero de quince y último, ni a tiempo parcial malpagado, ni a freelance subcontratada y peor... Así que sucesivamente, mientras más buscaba la vida menos me gustaba lo que encontraba. ¿Familia? Definitivamente nos viene por karma, pero ¿será el karma el meollo de la vida? no creo ¿Relaciones de pareja? no, ese peo no puede ser LA VIDA... ¿Amistades? unas muy frívolas, otras muy enrolladas, unas muy ocasionales, unas muy cercanas, pocas verdaderamente trascendentales... sin duda los amigos deben ser parte de la vida, pero la vida en sí, pues como que no, que si algo queda claro con los panas es que cada quien tiene SU vida... sea lo que sea que eso signifique...

Entretanto, o entretelones, la vida me encontró a mí, cómo lo díría, la vida se encontró adentro de mí, y me hizo correr. Porque es algo muy humano y natural (aunque lo natural ya no sea normal) que cuando uno no sabe muy bien qué hacer o adónde ir simplemente acelera el paso, ¡incluso si no te mueves para ningún lado!. Y bien, aquí estoy, echándole a la vida las bolas que no tengo, pero  no sé, será que estoy tan adentro de mí misma que es casi como estar afuera, en la soledad de mí, como flor de barranco, cogito ergo sum, sí soy, pero no me siento-soy ninguna de las etiquetas que pueda(n) guindarme, así que anglicísmicamente hablando (sí lo sé, abuso de mi licencia poética creando neologismos y juegos de palabras), más que soy, yo ESTOY hija, madre, nieta, sobrina, prima, hermana, cuñada, bruja, vecina, sentada, parada, vestida, desnuda, artista, ama de casa, repostera, homicida potencial, poetisa, narradora, profesora, ilustradora, amante, esposa, cocinera, lavandera, malcriada, menstrual, licenciada, dormida, despierta, furiosa, obstinada, depresiva, dramática, estoica, neurótica, efusiva, pasiva, evasiva, próspera, depauperada, iluminada, deportiva o lo que sea y nada de eso es lo que soy, a veces me desespero y grito, lloro en silencio, finjo demencia o cordura según el caso o me hago la loca y sonrío como me enseñó mi amigo Jimmy. No sé si es que me falta algo (además de la plata) o me sobra (además de los kilos), porque veo alrededor y la gente se la toma tan en serio a la vida y hablan tanto de la vida y tratan de vivirla todo lo que pueden la vida, y muestran orgullosos las postales de sus viditas, la vida, mientras que para mí es otro día la vida, un día más la vida, hasta cuándo la vida, para qué la vida, y no es que quiera morirme o piense suicidarme ni mucho menos, yo quiero llegar hasta el final y saber el resultado del juego... Porque es que yo creo -firmemente convencida- que la vida es un juego. Sólo que uno no se entera de las reglas ni del equipo... sólo supone. No hay instrucciones.

"Flor Eterna" Ilustración Digital por Angus

julio 20, 2011

El Flaco

Apareció una tarde a finales de junio del año 2009 frente a la casa donde vivía en ese entonces, la que yo apodaba "la chocita". Estaba viejo, sucio y enfermo. Sin embargo algo en su porte permanecía elegante y majestuoso. Otra causa perdida, pensé. -Ésas son las mejores- me gustaba decir en un lejano tiempo. 

Pasaron varios días, lo veía al salir en las mañanas y al volver en las noches, hasta que no aguanté más y le dejé un plato con comida y un pote con agua. En la mañana: vacíos... y ni rastro del personaje... bueno, agarraría fuerzas para seguir... pero al volver, en un rinconcito de la casa de Gonzalo lo vi asomando la nariz.

Ése fue el inicio de nuestra amistad. Con la confianza vinieron los baños, la peluqueada, el peinado, el cepillado de los dientes, el extirpado de pulgas y garrapatas, la cura de unas cuantas gusaneras y de un absceso que tenía en el cuello. ¿Asco? Desapareció a medida que nos compenetramos. Después me acompañaba para casi todas partes y hacía un escandalo si no lo dejaba seguirme. Como en esa época estaba en período de transición entre la chocita y mi terreno propio, lo asumí como un aliado, un familiar querido que había llegado a acompañarme.


Como ya era viejo no me pareció adecuado ponerle un nombre, o sea, lo intenté pero no lo logré: yo lo miraba fijamente a los ojos y le decía "¿Nico?... nada... ¿Lassie? nada... ¿Olafo? nada... ¿Torombolo? ¿Luis? ¿Marcel? nada... ¿Pirulín? ¿Gardel? ¿Pelúo? nada... él seguía echado, una pata cruzada sobre la otra, con la mirada melancólica y cansada, suspirando. Pero yo ya no podía seguir diciéndole simplemente "perro", así que empecé a llamarlo "flaco", que si "vamos, flaco, pa' casa 'e Lalo", "permiso flaco", "toma flaco" y así se quedó "El Flaco", porque al principio era puro pelo y hueso.


Mientras más nos conocíamos más me preguntaba yo ¿por qué lo habrían botado, qué habría pasado, lo buscarían en alguna parte? pues se notaba que en otro tiempo fue muy querido y consentido, hasta mimado. De cachorrito debió ser de lo más cuchi. ¡Si es que ese animal parecía gente! Entendía todo lo que uno le decía. El Flaco resultó todo un verdadero gentleman.


Y por esas cosas que pasan que son como pruebas de la vida o ironías del destino, cuando ya estaba bien bonito y sano, además de que por supuesto todos le habíamos agarrado muchísimo cariño, una tarde volvimos a casa y lo encontramos grotescamente muerto (¿y cuándo será que no es grotesca la muerte?)


-A ese bicho lo aliñaron- dijo Lalo. 


A mí se me hizo un nudo en las tripas. Desde la garganta hasta el intestino. Me dieron ganas de salir corriendo, llorar, gritar, todo al mismo tiempo. Pero como mi hijo aún no había visto nada, reprimí todo el drama y apenas una sola lágrima se me escurrió cuando le dije a Lalo con la voz quebrada -¿dónde lo vamos a enterrar?


Un par de meses después le sembramos encima un pino lazzo -el pino del Flaco- y hasta bromeé diciendo que éste sería el "pino Lassie". Y después traté de no pensar más en eso y de hecho lo hice, no pensé más en eso (y pues que no soy tan masoquista de ponerme a pensar en vainas que me depriman, coño, que para eso ya tengo suficiente con las circunstancias). 


Pero justamente por esas cosas que pasan que son como pruebas del destino o ironías de la vida, ayer cuando fui a cosechar en la mata de ají dulce de abajo, una rama del pino se me ensartó en la ropa. Cuando la agarré para zafarme pasó algo de lo más extraño: el arbolito se encendió con una luz espectral y los pájaros negros en lo alto del bucare ceibo se alejaron haciendo un sonido exactamente igual a los ladridos de mi amigo perdiéndose en la distancia. Enseguida lo supe, la raíz había llegado al cadáver y el alma del Flaco ahora emanaba de una nueva existencia vegetal. Mi compañero de camino ahora se levantaba para continuar junto a mí como un guardián fiel. "La vida no se acaba mientras el amor permanece", susurró en mi oído el Viento del Este. Escalofrío. Ésas son las sorpresas de la alquimia...





junio 16, 2011

Piojos

La semana anterior había sido intensa, pero ya se iban superando los contratiempos. El técnico había arreglado la lavadora y ya la montaña de ropa sucia disminuía considerablemente (claro, ahora tocaba hacerle frente a la montaña de ropa por arreglar); el albañil había retomado la construcción del baño y parecía que esta vez todo iría en paz (aunque por poco tiempo); después de diez días cocinando con leña por fin la bombona de gas ponía a chillar a la tetera como Dios manda... o sea, que aparentemente las cosas se encaminaban hacia la dirección que ella esperaba. Pero no contaba con la ironía del autor, que no gusta de ver a sus personajes muy felices o relajados. Así que mientras ella se mecía apaciblemente en su hamaca disfrutando del agradable clima de la tarde su tierno hijo apoyó  la cabeza en su pecho y al acariciar su lisa cabellera vio escabullirse nada más y nada menos que a los diminutos demonios que arrunarían su breve instante de absoluta felicidad: PIOJOS!


mayo 15, 2011

Reflexiones de la Maternidad Crónica (I): Lo que nadie nos dice

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Tengo más de seis meses tratando de escribir este post, no estoy segura de haberlo terminado, pero hasta aquí llegué porque si no no lo voy a publicar jamásss.

Empecé a redactarlo cuando estaba "a punto" de dar a luz a mi segundo hijo (espero también último) y ahora mi pequeño bebé ya tiene dos dientes. Como no había logrado terminarlo publiqué algunos de los textos engavetados que sobrevivieron a las mudanzas y otros múltiples vericuetos, así como algunas imágenes de mis recientes trabajos plásticos, que es como más me desahogo para no hundirme en la locura del absurdo cotidiano. Y es que durante los últimos seis meses no he tenido "tiempo", por paradójico que suene, así son los tiempos relativos de los que hablaba Einstein. Una de las razones por las que a pesar de mi muy honroso título universitario de Licenciada en Letras (así con mayúsculas) no logro articular coherentemente más de dos ideas entre sí ha sido LA MATERNIDAD (sí, así no sólo en las iniciales sino todo en mayúsculas) y más específicamente LA LACTANCIA MATERNA (ídem).

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la MATERNIDAD se define como "Condición o calidad de madre" y "crónico, ca: (adj.) Se apl. a las enfermedades de larga duración"...

Sabido que la condición de madre es perpetua valga el adjetivo que da título a esta nueva sección de mis crónicas...

La maternidad me hace reflexionar a menudo. Sobre ella y a pesar de ella. Por ejemplo cuando estoy cocinando se me ocurren algunas de mis más brillantes frases literarias y filosóficas, lucideces instantáneas de la situación mundial, el plan de ordenamiento territorial de las comunas, la cosmogonía de reinos elementales paralelos y otros desvaríos similares de la conciencia que no obstante se esfuman por arte de magia al sentarme frente a la computadora y escuchar el estridente chillido en el otro extremo de la sala "mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii", justo cuando el pequeñito se había dormido y yo podía hacer uso de mi propio cuerpo; finalmente cuando mi cerebro resiste el cuarto o quinto reseteo del día logro extraer un poco de sinapsis a mis neuronas y obtengo al menos una frase no mediocre.

Ser madre es sublime, me explico: no es agradable, es extenuante, carece del relajante placer estético de lo bello y comparte mucho del horror y desmesura de lo grotesco... no obstante es una experiencia grandiosa, suerte de épica cotidiana, de exaltación espiritual y trascendente enajenación...

Lo que nadie te dice cuando no eres mamá es que después de serlo tu vida nunca volverá a ser tuya, que nunca volverás a dormir profundamente -al menos mientras tu(s) hijo(s) vivan en la misma casa, que recuperar tu figura de mamirruqui se volverá tema de un reality chou.. nadie te dice de la mierda, de las desesperaciones, de los desacuerdos, las incomprensiones... nadie te advierte sobre vivir eternamente dividida entre ser persona y ser madre... nos muestran las caritas redonditas, los angelitos dormidos, las ropitas cuchis de muñequitos, no los pañales cagados ni los cuajitos de buche (o "reflujo" como lo llaman elegantemente en las revistas sobre bebés para madres neófitas). O quizás tratan de decirnoslo pero somos incapaces de comprenderlo, nuestro hardware no admite esos programas hasta que no instalamos el dispositivo placenta...

Pero aquí entre nos, a manera de culposa confesión, mi peo mental, es decir, lo que me atormenta, es que el carajito grande me cae mal y yo no creí que fuera posible que eso pasara con tu propio hijo, claro que lo amo (o eso me repito todo el tiempo hasta que me lo creo) pero no sé por qué todo lo que hace me "saca la piedra" y hasta lo detestaría si no hubiera salido de mi vientre... para colmo soy mamá soltera, mi horario es algo así como 12/365-7/24; sin embargo yo trato de hacerlo cada día lo mejor posible en esta vida tan dura y bonita que elegí y aunque mi naturaleza es violenta e intolerante, recurro al diálogo, trato de ser cariñosa aunque todo el tiempo no me salga y sé que es un niño equilibrado, inteligente, fuerte, sano, con valores positivos, sensible, valiente y guerrero... o sea que tan mal no lo he hecho durante estos siete años... es sólo que soy hija de una mamá perfecta y como yo también soy perfeccionista quisiera ser tan buena como ella...

¿Quién le dice a uno que mucho de ser madre es aprender a vivir con el corazón arrugado???? y que quien no se desespere nunca con sus hijos que me tire la primera piedra...

enero 10, 2011

Visiones del Arrecife Azul (Serie, Técnica Mixta sobre Cartulina, Set/ Oct 2010)

Compartimientos Íntimos: Soy un arrecife con K, pero también una serpiente venenosa de montaña, categorías que conviven irreconciliables en mí. Una forma llena de  agujeros negros, un ecosistema que alberga millones de mundos y organismos, he sido dos planetas placentas, mi hogar es el cielo infinito y el mar más profundo, que son azules cuando los ilumina el Sol y cuando no son insondables; pero me toca poner los pies en la tierra y encender el fuego. Tengo un sueño recurrente, casi pesadilla, varía pero en esencia es el mismo, desde que soy niña, un diluvio arrasa todo, como en la Biblia y en todas las Cosmogonías, yo sobrevivo, a veces estoy flotando, a veces revuelta por la corriente, otras sumergiéndome más, respiro con comodidad en el agua, siempre me domina una inmensa paz. Después despierto y quedo aturdida por el mundo de la superficie. Por eso durante el tiempo que viví en una isla sufrí de claustrofobia geográfica.


Orillas
Insular
Unicornio pastando en el estómago de un pez monstruo

Raíz/Root

Equinoccio de Otoño

Oscilaciones del Núcleo


Llovió toda la madrugada

El vuelo de la avispa

La Inundación

Grietas y vórtices entre pilares azules

diciembre 16, 2010

Los Padres de los Dioses


Asintieron con la cabeza y la diosa se levantó, desempolvando sus velos. No sabía si estaba naciendo o la habían resucitado, tenía la sensación de un recuerdo, de unas vivencias borrosas de este u otro mundo, ¿cómo saberlo? La diosa bostezó, había despertado de la nada en que yacía, suspendida en el agobio de su eternidad, condenada a esperar, pero estaba aquí, quizás otra vez, por última o primera, o tan parecidas que no se pueden diferenciar... Los profanadores de descansos eternos sonrieron satisfechos, una vez más, los rituales de iniciación fueron superados, la invocación agitaba el corazón de la tierra hasta que lo latidos agrietaron el suelo bajo sus pies, el cielo se paralizó en el crepúsculo, los pájaros siguieron salpicando alpiste y Ella quedó desnuda frente a los transeúntes. 

septiembre 20, 2010

Iluminación

        Sólo se escuchaban los grillos en la penetrante oscuridad; en la carretera, de cuando en cuando, un vehículo a toda marcha, cuyas luces sólo se veían por segundos. Se supone que estaba durmiendo, pero a estas alturas de su vida no sabía si soñaba cuando dormía o si la realidad no era más que una ensoñación. Hace tiempo que había dejado de hacer reflexiones.

        Quería simplificar su vida al máximo, no se permitía siquiera multitud de pensamientos; de tanta austeridad consigo mismo ya ni parecía un hombre, se había convertido en un vagabundo, su ropa se reducía a harapos colgantes, su cabello lucía rígido y opaco, grasiento como sus manos y, a decir verdad, todo su cuerpo. Su rostro estaba casi cubierto por una espesa barba; parecía haberse echado al abandono, pero en realidad se dio a la tarea de hallarse a sí mismo.

        Muchos creían que se encontraba viajando y en cierta forma estaban en lo cierto. Decidió alejarse de la vida mundana y experimentar, cruzar el horizonte, conocer otros mundos, tan cercanos y lejanos al mismo tiempo.

        Acostado como se encontraba sobre el césped, era un espectáculo magnífico. Su suciedad contrastaba con el limpio verdor del follaje. Estaba conforme, aunque se daba cuenta de los sacrificios que cometía voluntariamente; se contentaba con pasar los días vagando, durmiendo a la intemperie, cavilando sobre el mundo, pero no mucho, podrían aglomerarse los pensamientos y él no quería eso.

        Abrió los ojos, más que por un verdadero deseo de despertar, debido al reflejo insoportable de la luz solar en los párpados. Un bostezo, un estirón y luego…

        - ¡Qué claro está ya el día! ¿En qué momento amaneció, cuántas horas habré dormido?

        Al fin y al cabo, estaba allí para eso, huyó de su vida con el firme propósito de dedicarse a hacer nada, entonces, ¿de qué podría quejarse?

        Pero el ser humano siempre consigue un motivo para las quejas y él no era la excepción, si lo fuese no habría dormido en la hierba y despertado bajo el ardiente sol, si lo fuese nunca se habría ido de la comodidad del hogar; no, él no era la excepción, él sólo era otro loco, como muchos que andan por ahí, un loco igual a todos y diferente a todos, por el solo hecho de ser él mismo, independientemente de lo que sucediera con el resto del mundo, fuera de toda rutina impuesta.

        A pesar de todo, aunque no supiera a ciencia cierta qué o quién era ni por qué, tenía sentido pleno de su esencia, aunque en ocasiones su conciencia se turbara o se perdiera, aunque estuviera consciente de ser inconsciente o viceversa, tenía un conocimiento superior de su esencia. Sabía que debía encontrar una parte de sí que abandonó por mucho tiempo.

        - Bien, aquí, perdido en mi universo, solo, COMPLETAMENTE SOLO… ¿qué estoy haciendo?

        Nadie podría habérselo dicho, ésa era una respuesta que debía encontrar en su interior, sin duda sería más fácil decir que estaba perdiendo el tiempo, o el sentido, o ambas cosas, pero no siempre el camino más fácil es el mejor.

        Estaba emprendiendo el camino más arduo que ha de recorrer todo ser humano que se detiene a preguntarse qué es la vida.

        Éste era un día diferente. El aire caliente entraba por su nariz y le hacía respirar con dificultad.

        - Si me diera un baño, quizás si me diera un baño para librarme del sudor y del aturdimiento de este calor desesperante…

        Se encaminó al riachuelo que encontró a su paso el día anterior; se acercó a la orilla, se despojó de los harapos que lo medio cubrían y se sumergió de un chapuzón, salpicando agua por doquier, jugando por un niño, dejándose llevar por el tenue impulso del torrente, acariciado por la corriente, sintiendo cómo recuperaba la alegría en todo su cuerpo, en toda su alma. Y por primera vez en mucho tiempo, supo lo que significaba ser feliz.

        Ahuecó sus manos, las llenó de agua, se las llevó con cuidado hacia la boca, pero cuando acercaba los labios para beber de ellas vio su rostro reflejado, se observó cada detalle, cada rasgo, cada gesto. El agua se fue escurriendo poco a poco hasta dejar las manos sin reflejos y el rostro lleno de reflexiones. Entonces la luz se hizo en su nublada mente.


septiembre 03, 2010

Aclaratoria

Para quienes buscan al hada perdida en el mundo de los cronopios:

Las crónicas de CRONOPIORIO fusionadas con el AGUJERO CON VISTA A LAS ALCANTARILLAS se han transformado en las CRÓNICAS DEL ARRECIFE AZUL (una cadena montañosa en constante formación, con ambiciones de ecosistema, que se multiplica en las profundidades subconscientes y oníricas, territorios inciertos de aterradora belleza y monólogos existenciales), pues ya el hada oprimida en el mundo de los cronopios ha recuperado su libertad y vuela feliz por los bosques azules, sin embargo, un ser mutable e informe ha quedado en su lugar: un organismo vivo, en constante crecimiento, no exactamente vegetal pero echando raíces y frutos, ni animal aunque sus reacciones sean viscerales, no totalmente humano porque no se asume en ese género nefasto aunque es el que le toca para desenvolverse, sí muy mitológico, con tintes de bestiario, de fábula, de verbo primigenio y sublime en términos kantianos. Un ser que soy yo en la búsqueda de ser, la ficción que me invento para vivir la cotidianidad agobiante, el intento de convertirme en la que sueño y sueña, el espejo donde se graban los rostros que encuentro, con sus luces y sombras, el vacío a través del que fluye la magia; en fin, una conciencia de mí misma que no alcanzo a comprender y por lo tanto, necesito compartir.



junio 21, 2008

diciembre 31, 2006

Onirikae Papiliones



Volarás esta noche
papilion?
Desplegarás tus alas
en mi insomnio solar?
Crujirá tu ninfa
al quebrarse de belleza?
Te busco y repito fractales memorias de mañanas lejanos
mientras mi sangre se disuelve
en creolina
cloro
y orina

Me busco y repito fractales sueños de agujeros con vistas
mientras mi lluvia se desangra
en la tierra.

diciembre 29, 2006

Mountain Fairy


¿Cómo saber cuándo has encontrado tu lugar en el mundo?

¿Tendrá algo que ver en la felicidad la neblina que recorre la montaña?

El silencio vivo que me habla con susurros de viento, ¿qué secreto me revela?

¿Encontraré lo que tanto busco?

¿Está adentro o afuera de mí?

¿Sabré reconocerlo cuando lo encuentre?

¿El destino, será pregunta o respuesta?

octubre 31, 2006

Los Sueños


Me levanto cada día y sueño más dormida que despierta. Estoy satisfecha de mi realidad interior pero no concibo que toda la riqueza y plenitud que encuentro dentro de mí no correspondan con lo que convencionalmente se denomina "realidad". Me parece insoportable la idea que que mis anhelos permanezcan como quimeras de mi imaginación, de vender el alma y el tiempo a cambio de un mísero salario que enajene mi verdad y coarte mi libertad. Lucho con los demonios de la mediocridad y el conformismo, con su bruma de tibia comodidad y sus máscaras familiares. Un espiral me sostiene e impulsa, me alimento de su belleza, me escondo en sus curvas. Sé que lograré contagiar a unos cuantos con mi pasión onírica, sólo debo encontrarlos.
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