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abril 08, 2014

Propósito o Gaceta Extraoficial



Considerando que…
Cuando, ya egresada de la universidad con título registrado en el Ministerio y el Registro Principal correspondientes, habiendo cursado durante y luego estudios de repostería, habiendo matado tigres tan diversos como bartender de un bello bar de moda en Bello Monte, niñera free lance, animadora de fiestas, guía de campamentos vacacionales, paseadora de perros, panadera, docente de bachillerato, ayudante de Galería, productora de eventos-entre otros- y convertida en madre…

Decidí un día formalizar mi vocación artística y emprender estudios académicos de arte.
En esa época vivía en una isla, en un sector mal conocido como El Robledal, la escuela de Arte quedaba (y quizás todavía) en Asunción. En esa época estaba fiebrúa con el pedaleo así que agarre mi bici y me lancé por la ruta de Matasiete, súper contenta. Era junio.

En la escuela pregunté por las clases, seguían el calendario escolar, arrancaban los nuevos cursos en setiembre. Talla en madera, escultura, pintura y gres. Talla y escultura… martes y jueves, de dos a seis… perfecto… fotocopia de la cédula, claro, matrícula? Nada es pública ahhh qué bueno y los materiales? Las herramientas están aquí, lo demás se va consiguiendo por aquí y por allá, un poco la escuela, un poco los artistas… ahhh sí? ummhummmm firme aquí, llene esta planilla, el 15, sí claro, bienvenida, gracias chao… y pedalear con la sensación de triunfo y libertad más puros que había sentido alguna vez desde mi infancia…
Sólo para estrellarme… pero al día siguiente, cuando la abuela de mi hijo me manda a botar de la casa en que vivía y me anuncia la noticia justamente con MI MAMÁ… o sea… SU abogada… Shock...

No recuerdo muy bien cómo sucedieron las cosas después, sólo diré que ésa fue la época del salto, de la renuncia… de volver a volar y caer repetidamente… y si digo “no recuerdo” en realidad significa que no quiero pensar en ello, porque recordar, es decir, tener accesible en la memoria, sí, pero engavetado, bajo llave, clausurado… entonces, en realidad realidad, significa que no quiero hablar –o escribir- sobre eso, sobre los detalles de que te quiten el piso, sobre sentirte traicionada por quienes confías, sobre diluir los lazos de sangre y desarraigarte… Así que también fue la época del riesgo, porque en realidad no tenía nada que perder... y quien no tiene nada qué perder lo tiene todo por ganar!

El hecho es que mis planes de academizar mi arte se esfumaron, o acaso, los esfumaron, pero artista más se nace que se hace, así que seguí, por mi cuenta y aquí estoy, una década después, en otro exilio, más fresco en lo climático y más cálido en lo humano… todavía no me siento satisfecha, aunque en el camino he ganado mucho... sigo creando, sigo creyendo, buscando un propósito que me mantenga, acaso el propósito es la búsqueda en sí misma.

"Dicotomía" (2006)




mayo 21, 2013

En el Archipiélago-Mensaje en una botella

Arte de Harkalya: El Archipiélago de las Probabilidades, Feb. 2013

Adondefuiaparar:


¿Por qué me deseas? Yo no soy ninguna bomba sexy, una bomba sí, a punto de estallar, con el reloj en permanente conteo regresivo... yo sé que el tiempo pronto se va a acabar, pero no nuestro pronto, sino el pronto de los grandes, muy distinto y aún más relativo si se quiere…
¿Por qué me deseas? ¿Qué crees que encontrarás bajo el disfraz de trapo? ¿Acaso imaginas o siquiera sospechas que mi pierna esté llena de las ronchas que me salen por tanto rascarme las picadas de las malditas plagas que como tú anhelan trepar por mí y atravesar mi piel? ¿Acaso tú también estás desesperado por beber mi sangre?  ¿Por qué te crees con derecho a trasgredir los linderos de alguien más sólo porque entre las piernas tiene un hueco y no un palo, como tú? ¿Por qué tengo que aceptar la disculpa de tu lascivia y seguir siendo la buena joven señora que sonríe amablemente y ofrece café? ¿Quieres saber algo? No, yo no soy buena, en el fondo de lo que reprimo está esta asesina masiva, soy una máquina de matar, turbulenta, brutal, viene en mi sangre, linajes feroces destilados en úteros viperinos, no “amigo” (sabes que eso de AMIGO es sólo un eufemismo, para recordarte que no soy queso, que soy –en todo caso- mesa, que soy cuchillo, que soy trampa) no hombre, buena no, qué va, es sólo que no he prendido del todo esos motores –apenas un ronroneo de calentamiento que me deja saber que están ahí mismito a pedir de suiche-, es sólo que decidí no ejercer esa maldad, es sólo que me parece que el peor castigo es dejarles seguir llevando sus miserables vidas, conservar sus carencias, que no vale la pena ensuciarme con su inmundicia, que no. Punto.

enero 10, 2013

Cantinflada Existencial

¿Pienso? Luego... Existo (Puntuación libre de la sentencia cartesiana...)


Mi hijo me pregunta, no una, sino muchas veces, cosas que empiezan con el enunciado "Mami, ¿es normal que...? tal cosa, esto y aquello, lo otro y coroto... pueden completar la frase con lo que se les ocurra... a mí en todos los casos me deja muda, no sé, qué es lo normal...

No sé si a todos les pase, pero a mí, particularmente, me pasa que me parecen rarísimas las cosas que me pasan, y uds. lectores, me pasan la redundancia, por favor... Me podría pasar la vida entera escribiendo sin parar el catálogo de anécdotas raras y personajes extravagantes que han desfilado por mi existencia...

Y entonces trato de entender, de explicar, de encontrar causas y efectos, un por qué...

¿Quizás sea eso? que me paso buscando hilvanar las circunstancias, entender los por qué, cuando en realidad la mayoría de las cosas - y las personas- responde simplemente a la arbitrariedad, o la inercia del caso... random style... tanto que muchas veces se llega incluso al más puro absurdo... envidia para el señor Ionesco... esperaremos por siempre a mi amigo Godot...

Ahí está el detalle...



"Máscaras", Carboncillo sobre Cartulina, 1998

noviembre 26, 2012

Hace como 12 años que dejé el cigarrillo




Hace como 12 años que dejé el cigarrillo, pero todavía me provoca, en ciertos momentos, no todos los días y a cada rato. Sin embargo, en ciertos momentos, sí, también cometo mis deslices, dos o tres pangas en una que otra celebración, dependiendo siempre del nivel etílico en la simple ecuación de a mayor curda más juma… siempre me pasa en las casas de los amigos fumadores, siempre le termino martillando a la amiga o a las abuelas, a los amigos no porque siempre están peleando por sus cigarros y lloran por cualquier caleta, niñotes… no sé por qué, es como una cuestión de honor no volver a comprar, aunque ya sé que me voy a terminar fumando unos 9 o 12 al año, debería comprarme la cajita pequeña y tenerla por ahí, para esas veces, pero no, yo sé por qué es que de verdad no la compro, es para no tener la tentación, en un arranque de ansiedad, por ejemplo, no, la verdad es que siempre me caigo a cobas en eso –entre otras cosas- y creo que voy a resistir, que no voy a caer, que me va a repugnar… ahí es cuando uno ve que borracho no es gente y siempre tiende a la autodestrucción… bueno, tampoco es que yo juzgue la calidad humana por los niveles de nicotina, pero es un hábito insano, lo sabemos y como cada quien con lo suyo, así como tengo una pana que fuma como una chimenea pero no toma ni pizca de azúcar por ejemplo, yo opté por dejar de fumar cuando me replanteé mi vida hacia un giro ecológico (¿Ilógico?) pero no he podido abandonar el chocolate… del cual también trato de abstenerme, con mucho menos éxito… De repente resulta que de tanto seguir la vía de la moderación no se ha templado mi carne ni mi mente al estilo de  los monjes budistas sino que me siento como reprimida, alucinando tentaciones estrambóticas –más en el estilo del pájaro loco- bajo el escándalo de la lluvia en las latas del techo, que traspasan su ración de lluvia para adentro… no, mi carácter no diría que se haya exactamente templado en este tiempo, ha sido más bien como un aplazamiento de necesidades y ritos accesorios ante las urgencias y las auténticas prioridades, es que yo no quiero acostumbrarme a pasar roncha, ni mucho menos llegar a que me agrade y por lo visto esto es una tremenda contradicción con el lugar que escogí para vivir, donde estoicamente consideran una especie de honor ese vivir sufriendo innecesariamente… Ahora dirá quien lee que por qué escribo esto… bueno, nada, que es uno de esos momentos en que me provocaría fumarme un cigarrillo y tal vez otro y otro con un café con un vino con un ron y otro y otro y otro… pero sólo tengo café… y estas ganas de quemarme una pangola y hacer aros de humo mientras mis problemas se esfuman lejos…

septiembre 29, 2012

Muertes

"Hada Macabra" (tinta y acuarela sobre cartulina de ilustración)

En el lugar donde ahora estoy les encanta un muerto, a mí, que me considero vital, esto me parece rarísimo; porque la muerte siempre me ha pasado por un lado sin querer llevarme cuando se lo he pedido, dice que le divierte todo lo que soy capaz de inventar mientras me llega la hora. 

Una vez iba caminando por la Avenida Urdaneta y está esta mujercita insignificante bajándose de un autobús, delgada como un niña, falda negra, franela blanca de punto, un suetercito de estampado floreado sobre fondo negro, el cabello también negro, ya ciertos mechones canosos, una mujercita insignificante como una pequeña urraca, excepto porque justo en ese momento pasó un motorizado a toda mecha que la bombea contra la acera y entonces el inolvidable rictus de dolor en la cara, los ojos con unas pupilas que se dilatan hasta extremos imposibles y saberlo –que se murió-, saberlo las dos en ese encuentro de mudo canto de cisne, por qué tenía que mirarme a mí justamente, entre todas las personas que pasaban, caer a mis pies y mirarme ese instante mientras las dos vemos su muerte, desde adentro y desde afuera, un segundo antes de que la sangre empiece a bañar la calle, ser espejo del último aliento, quedar indeleble en mi memoria por un capricho del ¿azar? ¿destino?… y seguir, sin disminuir el paso, porque morbo sí que hay en todas partes y si me frenaba, llegar tarde no era una opción; pero es que no fue la primera, así otras, que no sé si vengan a colación en este momento; también aquella mujer tendida como marioneta sangrienta sobre la mesa de un café en Sabana Grande, el zapato de tacón rojo tan cliché colgando de su pierna en posición imposible… 

No sé, lo que decía, es que a mí muchas veces me ha pasado la muerte por un lado, como esquivándome, pero asegurándose de que la note, de que me dé cuenta. Un miedo me invade en lo profundo de la noche: ¿Seré yo de su estirpe? ¿Tanta mostración será una especie de entrenamiento? ¿Tendremos alma las parcas?

Volviendo a los de aquí, que en vida se dan una patada en el culo el uno al otro cada vez que pueden, familia y compadres incluidos, o quizás, sobre todo estos, que no les importa una mierda el cómo el cuándo ni el por qué, sino lo que ellos dicen y les da la soberana gana… ESOS los veo desfilar hacia los eventos fúnebres como con un cierto placer reprimido detrás de sus caras de conmiseración con el dolor ajeno como zamuros hambrientos se acercan con sus murmullos de rezos, merodean, cotillean, jartan, beben, en nombre de ese difunto al que nunca le pararon ni media pelota en vida, o al que quizás le metieron su zancadilla si tuvieron chance, no se entiende mucho, desde nuestra perspectiva, que exista una arraigada y profunda cultura funeraria, una construcción compleja y profusa de los ritos asociados a la celebración del acto mortuorio: rezo, velorio, rezo, funeral, rezo, novena, rezo, etcétera, rezo, etcétera, rezo, etcétera y al año otra vez rezo y etcétera y así. Quizás un rasgo tradicional heredado de otros tiempos. A mí, que la muerte se me ha mostrado tan vana y aleatoria, que me susurra al oído cada vez que puede, no me sale la lágrima fingida, no me gustan los banquetes de carroña.

agosto 28, 2012

Yo sólo estaba durmiendo tranquilo en mi casa…


 A Boris 

Yo estaba durmiendo en mi casa, unas horas antes había ido a encontrarme con una vieja amiga, tremenda jevita, salimos a tomar algo mientras conversábamos de todo lo que habíamos hecho en los dos últimos años y luego la dejé en su casa. Al regreso encontré a mi vecina con su novio, o su machuque, o lo que sea, les invité unas cervezas y fuimos hacia la casa; en el camino ella encontró a su gato blanco muerto (el más consentido) y yo entendí que no sería un buen momento de reunión.

Entré a mi cueva después de la larga jornada del día, preparé carne con arroz y comí viendo televisión. Fui al baño, cagué leyendo una revista Año Cero -me encanta esa mierda de la ciencia ficción-, tomé una ducha con agua bien caliente y me arreglé para ir a la cama – después de todo me sentía cansado. Me faché un buen bate y le di un par de patadas. Poco a poco me fui adormeciendo con el olor a pintura y el sonido de los grillos, cuicuicuicuicuicuicuicuicuicuicuicuicui…

        DING-DONG

Yo estaba durmiendo tranquilo en mi casa cuando entró esa mujer revolviendo todo y gritando barbaridades de camionero, jaladísima, supongo, lo que me faltaba, me cayó frutero; abrí por inercia, ojalá no lo hubiera hecho; tiró su bolso encima de mis pinturas abiertas y me culpó de su torpeza, tirando todo lo que estaba sobre mi mesa de dibujo. Para salir del aturdimiento decidí tomar otro baño, esta vez de agua fría, friísima, y salir a llevarla. Resultó que no estaba sola, andaba con una mariposa amiga suya a quien había que llevar primero. Maldita sea. En medio del camino se enardeció y empezó a recriminarme y a maldecir y a golpear en torno de sí, mientras en el asiento de atrás la mariposa temblorosa no emitía ni un aleteo.

- ¿Qué necesidad tengo yo de esto?, tremendo peo que me metí por andar de cabrón, que si mamita, que si un polvito… ¡qué vaina!- me repetía sin cesar dentro de mí… yo sólo estaba durmiendo tranquilo en mi casa, empezaba a tener dulces sueños, estaba a punto de agarrarle la teta a la pavita de la oficina… ahora ella se baja del carro en un arranque de malcriadez, en pleno Petare, “no seas infantil” le digo, “¿chama, tú no estás viendo dónde coño estamos ni la hora que es? No seas BRUTA, carajo, te voy a dejar aquí pa’ que te  reviente un malandro”. Se montó y yo seguí a lo largo de la calle, pensando que querría que se acabe esta locura que no entiendo ni bajo el pretexto de las sustancias.

Creo que fue un día terrible y no termino de comprender qué mierda pasó mientras yo sólo estaba tranquilo durmiendo en mi casa...

julio 05, 2012

Un "chiste" de acoso sexual


Chica, te acuerdas de la amiga mía, ésa que te dije que teníamos siglos sin hablar, pues me llamó en estos días, loquísimo lo que me contó, no es como que ella sea la jeva que está más buena del mundo, ni mucho menos, tampoco es que sea federica, no, para nada, pero bueno, tú me entiendes, no? en el país que exporta misses está como dentro del promedio, tú sabes, ni muy arriba, ni muy abajo, pero pasan dos cosas, que entre gustos y colores... ella es del tipo que gusta, pues, tiene lo suyo, no sé, se ve bien, es agradable, parece tan sutil, no sé, algo, cómo te digo, se ve tan espontánea, pero después cuando la conoces sabes que no, que es más compleja digamos, pero tú me entiendes, no?... y también aquello de que en el país de los ciegos el tuerto es el rey o, lo que aplica aquí, en tierra gocha la culona es la reina... Qué a cuenta de qué salgo ahora yo con esto? Pues que las gochas son planchetas, tetonas sí, pero chatas chatas por detrás, ah, no sabías? Es que ella se fue a vivir a Los Andes, a un pueblito ahí, con gente de lo más recatada, ultra católicos, pero en el campo, ella dice que la gente es rara, que no sabe como explicarlo, es otro mundo... y le han caído como moscas a la miel, con todo y que ella se empató con uno de allá y hasta le parió un hijo...

Cómo son las vainas, o más exactamente, cómo son los hombres de asquerosos, chica, que no respetan nada, que nunca se puede confiar porque uno no sabe con qué te van a salir a la menor oportunidad o descuido, ves, a ella eso le ha pasado siempre, desde que era una niña, antes de desarrollarse incluso, que le salen tipos babosos, que se equivocan porque creen que el pene les da derecho a todo y no, pues, se equivocan, sobre todo con ella se equivocan te digo, que ella no se destruye con eso, se asquea sí, como cualquiera que tenga escrúpulos, lógico, si todo se ha vuelto una chusma vulgar... La cosa es que el otro día, tipo diez de la mañana diríamos, regresaba ella de mover las cabras, pues sí, esa loca ahora está criando cabras, ah, la pinta tipo ropa de trabajo, o sea, mono deportivo holgado, botas de caucho amarillae de esas horribles que maltratan los pies, franela y un sweater cerrado, cabello recogido en un moño, cara lavada sin gota de maquillaje... es decir, que no se estaba haciendo la golfa sexy ni mucho menos, dando picón, ni nada por el estilo, para como era ella cuando estaba aquí con nosotras, tan chic, tan fashion, te diría que andaba ese día más bien hombruna, machorra y oliendo a berrinche de chivo, no te imaginas que sea la misma persona, te juro, claro que cuando se arregla sí, sabes, aparece la que todos conocemos, pero allá no y con todo y eso, ah, fíjate que entonces ella que regresa de mover las cabras y ve que se para un carro frente a la casa y sube desde el aguacate y es El Mocho, que le pregunta por su marido, pero en eso va y se le suelta la cabrita que estaba preñada y a punto de parir y ella le dice al tipo que ya va, que tiene que amarrar la cabra, no, y el tipo entra al patio, ella amarra la bicha, le ofrece café al señor, que ella lo conoce y a su esposa desde hace un montón de años, que es amigo de su marido y tal, entonces el tipo va y le dice que si le puede decir algo, que ella sí que tiene un cuerpo bello y tal, que disculpe pero que ella sabe, que las muñecas de ahí eran muy feas, que no lo tome a mal, que no es por ofender, que si cuantos años tenía ella, que si estaba enterita y que no sé más, yo te digo, que uno no termina de conocer a la gente, insólito, ¿y ella? anodada, y asqueada, claro, porque no es lo mismo el desconocido que te lo recuesta en el metro o el que te echa la sobada de pierna en el autobús o el que te pellizca el rabo al pasar o el taxista que se hace la paja parado en plena vía o el motorizado que se saca la pija y te la sacude en la cara mientras maneja con la otra mano, o los fetichistas que sabe Dios cómo consiguen tu número y te ladillan por teléfono, enfermos, pero desconocidos, al fin y al cabo... en cambio que una persona de tu entorno te salga con eso y en tu propia casa, qué horrible... no, pero ella ya sabe lidiar, te digo, no es que esté tan despampanante ni que sea verdaderamente simpática, es ese algo como un misterio, que parece dulce pero en realidad es amarguísima, ves, siempre le ha pasado con los tipos, se le lanzan encima, como poseídos, o se le declaran, siempre los ha tenido que estar poniendo en su sitio, desde chamita, a veces decimos que es porque ella es bruja, mamando gallo, por joder, pero sí, quién sabe, hasta puede ser...

"Frígida", tinta sobre cartulina, de la serie Doble Discurso

diciembre 03, 2011

Del Comeflorismo Urbano al Guerrerismo Neo Rural

Atención: Dirigido a: COMEFLORES, FLORIPONDIOS, ECO-CIBER-ACTIVISTAS y AFINES:

"Progresso − dalla idiozia contadina alla banalità cittadina"
Roberto Bazlen
(y añadiría yo: ¿y viceversa?)



Esto es una confesión o advertencia para aquellas personas que siendo ajenas al entorno campesino les da por emprender una vida ecológica o desean volver a la naturaleza en cualquiera de sus formas. Entonces, a ti, lector/@, que anhelas encontrar el sentido verdadero de la vida, vivir de forma sostenible y autosustentable, disfrutar de un ámbito bucólico o fumar porro todo el día (otra forma de decir lo mismo), quizás ver hadas y duendes, comunicarte con los animales, erradicar la pobreza y el hambre del mundo, ganar el premio Nobel de la Paz, salvar el planeta del apocalipsis climático...(musiquita instrumental in crescendo y final abrupto) o cualquier otro tipo de ideal con tinte verdoso... en fin, he dudado mucho sobre si escribir esto o no, pues en general no me gusta desalentar a la gente, menos fungir de abogado del diablo en materia de sueños, aunque si eres como yo, o sea, terrrc@ 'e bola, igual vas a seguir adelante con tu "proyecto" y cuando te desesperes te quedarás mirando "ay, pero qué lindo que es el paisaje" (ah porque te participo: desde el momento en que concibes el desatino, déjame decirte que se firma una especie de contrato invisible, o pacto demoníaco, entre tú, la parte interesada, a partir de ahora y para estos efectos, EL/LA COMEFLOR o CONTRATANTE, y por la otra el destino cruel, o parte solicitada, en lo sucesivo, LA CONTRARIADORA o VIDA REAL o simplemente CONSPIRACIÓN, por medio del cual de ahora en adelante la obsesión insana por una vida sana ha de calificarse eufemísticamente y también y sólo para estos efectos como EL PROYECTO). Y en realidad no se trata de desanimar, pero es que yo considero que alguien debería decir la verdad sobre las partes escabrosas de la vida a ver si los otros no se(nos) descalabran(mos) por el mismo despeñadero... todo esto viene porque a mí me molesta cuando me pasan cosas para las cuales no tengo marco de referencia, algo así como la tabla calórica de ingesta diaria, para saber si estás por encima o por debajo del promedio de consumo y las posibles consecuencias de un desbalance en uno u otro sentido, como cuando sabes el exabrupto carbohidrático que cometes al zamparte una torre de profiteroles...

Dejemos a Harkalya tejiendo su sueño, que mientras tanto me lo calo yo. Y lo que quiero confesar o advertir a cualquier citadino que esté tratando o queriendo dejar de serlo, además de la inconveniencia de la jartazón de carbohidratos azucarados, es que uno -que proviene de un entorno donde todo es metafórico-, no está preparado para un entorno donde todo es literal. Es decir, los citadinos no estamos hechos para pasar roncha  y principalmente, nos cuesta acostumbrarnos a tanta mierda, literalmente, tanto así -tanta mierda.- que a ese tema le dedicaré un artículo completo. Quizás te pasa como a mí y no te encuentras en  ninguna parte, entonces igual te vas a lanzar a la aventura de volver realidad tu PROYECTO, al menos de intentarlo. Desde ya te digo que deseches toda idea edulcorada y almibarada. Si quieres miel recibirás primero -y quizás solamente- los aguijones de las abejas. Abandona toda pretensión, toda expectativa, haz planes a sabiendas de que no se cumplirán en el tiempo previsto. Si tienes delicadeza apréciala ahora, antes de que la pierdas por completo. Resígnate a endurecerte. Olvídate de ideales, de conciencia. Aquí las cosas no se arreglan con escribir un manifiesto o pulsar un botón. El monte es rudo y duro. Sobrevivir es la nueva consigna. El ejército es de a 1. Uno contra todos, todos contra uno. Como los Mosqueteros, pero al revés, porque, recuerda, la parte solicitada es LA CONTRARIADORA o simplemente CONSPIRACIÓN, sólo para estos efectos.

¿No me entendiste? Quizás es porque lees esto fuera de contexto. ¿Pero acaso no lo estamos todos últimamente? La confesión es que sólo sigo aquí por terquedad y nostalgia, terquedad porque no tengo hacia donde retroceder y eso me hace seguir con férrea voluntad; nostalgia de mi ingenuidad, de los motivos que me impulsaron a saltar, de la fe y esperanza. La advertencia es que la vida Neorrural es a tu propio riesgo. Van a desaparecer los problemas que te molestaban en la ciudad, o muchos de ellos que es decir bastante, pero aparecerán otros que te harán desear materializarte adentro de una estación de transferencia del Metro de Caracas en hora pico un día de cobro! 

¿Todavía no me entiendes, no tienes idea de lo que hablo? Me explico un poco, aquí en el campo: "con todos los hierros" no quiere decir que comas Corn-Flakes antes de salir de casa, "Glyfosan Forte" no es un nuevo jarabe contra la tos, "Loc@ como una cabra" es loc@ como una cabra, "allá abajo" es una referencia absolutamente circunstancial (aplíquese a cualquier dirección no cardinal, v.gr. arriba, atrás, adelante...), igual que "el otro día", no alude a ninguna fecha en específico. "Unos palitos para una cerca" pueden ser cien árboles de tu bosque. Por literal y no específico. Porque lo más curioso es que lo muy literal se convierte en ambiguo, como lo de no aclarar para no oscurecer. Y así sucesivamente. Pero no es nada personal. Y eso puede llegar a ser insoportable, para un citadino claro. Ellos -los de aquí- parecen estar acostumbrados y funcionar así. Es así, te dirán. Ante cualquier atrocidad.

No nombremos aquí al señor Monsanto y Cía., eludamos el tema de la política local, mucho menos se te ocurra ser mujer - que el machismo que vas a encontrar es harina de otro costal. Tampoco hablemos de los muy esporádicos e intencionales incendios forestales (algo bueno tenía que tener el pichaque, todo está húmedo, poco se quema y sin embargo ¡Qué susto!), ni de los capataces de haciendas vecinas que resuelven las peleas entre perros a machetazos (a mi perro o el tuyo, ni de vaina al suyo), no hablemos de la apatía de la comunidad, ni de las arbitrariedades vengan de donde vengan. No hablemos de goteras que caen a chorros o de ropa que no se seca, ni de invasiones de hormigas rojas a medianoche entre tus almohadas. Ni de cabras que se ahorcan por ineptitud humana. Ni de la economía aberrante. No, no estamos hablando de ninguna de esas cosas, esto es apenas una breve disertación, un pequeño desahogo sobre el abismo comunicacional que pesa sobre nosotros los ex-urbanos neo-rurales -abismo que no siempre estamos dispuestos a salvar porque siempre es el de uno el brazo a torcer-, no, hoy sólo estoy lanzando un gemido con el que pretendo llamar la atención de quienes, como a mí, les encantaría tener un manual de instrucciones para situaciones desesperadas, para estos huérfanos de Coherencia que habitamos el Caos tratando de explicarlo, de entenderlo.

Comeflores que nos convertimos en Guerreros ajuro.

octubre 17, 2011

Sísifa

Yo Soy Sísifa

Vivo en una montaña y tengo dos hijos. Todos los días trato de subirla empujando una roca y al atardecer, cuando estoy llegando a la cima, la roca me vence y rodamos juntas hasta lo profundo del abismo, donde dormimos abrazadas.

Ésta es mi roca:
Cantan los gallos. Despertar. Mear. Cara enjuagar dientes cepillar fregar platos y ollas de la cena ropa lavar casa limpiar (barrido breve) café colar -si hay- porro liar (porque la roca es pesada) conectar (porque después no me da tiempo o internet no agarra señal) cocinar cambiar pañal servir desayuno despedir niño grande alimentar niño pequeño y soltarlo en su corral limpiar y desinfectar perímetro de la casa con creolina (porque adelante cagan los perros y atrás mean los chivos) desayunar yo alimentar perros -4 adultos 2 cachorros- y gatos -2- fregar corotos del desayuno matar la chicharra mover "el rebaño" cagar mear - no tengo baño hay que ir pal monte-... ropa colgar más ropa lavar internavegar garabatear colorear recortar agua hervir lo que haya cosechar almuerzo planificar buscar morrocoy limpiar jardines algo sembrar cambiar pañal alimentar niño pequeño - merienda - recibir niño grande cocinar volver a barrer quitar telarañas del techo segur cocinando servir almuerzo volver a cambiar pañal bebé bañar comer todos bebé soltar tareas de tercer grado supervisar revisar rebaños -desenredar cuerdas-... liar porro y colar café -si hay- más garabatear colorear recortar pegar ropa doblar doblar doblar guardar rebaño mover pañal cambiar cena cocinar comer niños acostar pintar café liar porro colar garabatear escribir postear ropa doblardoblarmetumbó laroca rodamos cuesta abajo caemos  hasta mañana ya no puedo mássszzzzzzzzz 

agosto 03, 2011

Invitación

Cuando los Cronopios se creen y/o comportan como Famas los resultados son sumamente extravagantes, como podrán percatarse al leer la invitación realizada por un particular matrimonio de cronopios que se enorgullece de su alcurnia y abolengo, al punto de realmente creer que pertenecen a la realeza, por el hecho de tener, literalmente, sangre azul:

INVITACIÓN

El Honorable Señor Don Azul de Metileno y su Venerable Esposa Señora Doña Violeta de Genciana

tienen el sumo y grato placer de invitar a Vd.

al Bautizo de sus Respetables Hijos

Añil, Garzo, Índigo y Cobalto

y Adorables Hijas

Azurina, Celeste, Malva y Lila.

La ceremonia se efectuará en la Basílica de Nuestra Sagrada Señora de Púrpura

Oficiará Su Exceléntisimo Cardenal Nazareno Zarco

Hora: Cuando Maduran las Berenjenas

Fecha: El Día de la Mora Dulce

Traje de Gala

RSVP


julio 20, 2011

El Flaco

Apareció una tarde a finales de junio del año 2009 frente a la casa donde vivía en ese entonces, la que yo apodaba "la chocita". Estaba viejo, sucio y enfermo. Sin embargo algo en su porte permanecía elegante y majestuoso. Otra causa perdida, pensé. -Ésas son las mejores- me gustaba decir en un lejano tiempo. 

Pasaron varios días, lo veía al salir en las mañanas y al volver en las noches, hasta que no aguanté más y le dejé un plato con comida y un pote con agua. En la mañana: vacíos... y ni rastro del personaje... bueno, agarraría fuerzas para seguir... pero al volver, en un rinconcito de la casa de Gonzalo lo vi asomando la nariz.

Ése fue el inicio de nuestra amistad. Con la confianza vinieron los baños, la peluqueada, el peinado, el cepillado de los dientes, el extirpado de pulgas y garrapatas, la cura de unas cuantas gusaneras y de un absceso que tenía en el cuello. ¿Asco? Desapareció a medida que nos compenetramos. Después me acompañaba para casi todas partes y hacía un escandalo si no lo dejaba seguirme. Como en esa época estaba en período de transición entre la chocita y mi terreno propio, lo asumí como un aliado, un familiar querido que había llegado a acompañarme.


Como ya era viejo no me pareció adecuado ponerle un nombre, o sea, lo intenté pero no lo logré: yo lo miraba fijamente a los ojos y le decía "¿Nico?... nada... ¿Lassie? nada... ¿Olafo? nada... ¿Torombolo? ¿Luis? ¿Marcel? nada... ¿Pirulín? ¿Gardel? ¿Pelúo? nada... él seguía echado, una pata cruzada sobre la otra, con la mirada melancólica y cansada, suspirando. Pero yo ya no podía seguir diciéndole simplemente "perro", así que empecé a llamarlo "flaco", que si "vamos, flaco, pa' casa 'e Lalo", "permiso flaco", "toma flaco" y así se quedó "El Flaco", porque al principio era puro pelo y hueso.


Mientras más nos conocíamos más me preguntaba yo ¿por qué lo habrían botado, qué habría pasado, lo buscarían en alguna parte? pues se notaba que en otro tiempo fue muy querido y consentido, hasta mimado. De cachorrito debió ser de lo más cuchi. ¡Si es que ese animal parecía gente! Entendía todo lo que uno le decía. El Flaco resultó todo un verdadero gentleman.


Y por esas cosas que pasan que son como pruebas de la vida o ironías del destino, cuando ya estaba bien bonito y sano, además de que por supuesto todos le habíamos agarrado muchísimo cariño, una tarde volvimos a casa y lo encontramos grotescamente muerto (¿y cuándo será que no es grotesca la muerte?)


-A ese bicho lo aliñaron- dijo Lalo. 


A mí se me hizo un nudo en las tripas. Desde la garganta hasta el intestino. Me dieron ganas de salir corriendo, llorar, gritar, todo al mismo tiempo. Pero como mi hijo aún no había visto nada, reprimí todo el drama y apenas una sola lágrima se me escurrió cuando le dije a Lalo con la voz quebrada -¿dónde lo vamos a enterrar?


Un par de meses después le sembramos encima un pino lazzo -el pino del Flaco- y hasta bromeé diciendo que éste sería el "pino Lassie". Y después traté de no pensar más en eso y de hecho lo hice, no pensé más en eso (y pues que no soy tan masoquista de ponerme a pensar en vainas que me depriman, coño, que para eso ya tengo suficiente con las circunstancias). 


Pero justamente por esas cosas que pasan que son como pruebas del destino o ironías de la vida, ayer cuando fui a cosechar en la mata de ají dulce de abajo, una rama del pino se me ensartó en la ropa. Cuando la agarré para zafarme pasó algo de lo más extraño: el arbolito se encendió con una luz espectral y los pájaros negros en lo alto del bucare ceibo se alejaron haciendo un sonido exactamente igual a los ladridos de mi amigo perdiéndose en la distancia. Enseguida lo supe, la raíz había llegado al cadáver y el alma del Flaco ahora emanaba de una nueva existencia vegetal. Mi compañero de camino ahora se levantaba para continuar junto a mí como un guardián fiel. "La vida no se acaba mientras el amor permanece", susurró en mi oído el Viento del Este. Escalofrío. Ésas son las sorpresas de la alquimia...





junio 16, 2011

Piojos

La semana anterior había sido intensa, pero ya se iban superando los contratiempos. El técnico había arreglado la lavadora y ya la montaña de ropa sucia disminuía considerablemente (claro, ahora tocaba hacerle frente a la montaña de ropa por arreglar); el albañil había retomado la construcción del baño y parecía que esta vez todo iría en paz (aunque por poco tiempo); después de diez días cocinando con leña por fin la bombona de gas ponía a chillar a la tetera como Dios manda... o sea, que aparentemente las cosas se encaminaban hacia la dirección que ella esperaba. Pero no contaba con la ironía del autor, que no gusta de ver a sus personajes muy felices o relajados. Así que mientras ella se mecía apaciblemente en su hamaca disfrutando del agradable clima de la tarde su tierno hijo apoyó  la cabeza en su pecho y al acariciar su lisa cabellera vio escabullirse nada más y nada menos que a los diminutos demonios que arrunarían su breve instante de absoluta felicidad: PIOJOS!


abril 02, 2011

Buenas Intenciones

Un día sucedió que una hada medio fama vio a una fama medio esperanza aproximarse irremisiblemente al viscoso y verde abismo cronopial del cual ella había logrado salir hacía ya un tiempo, un poco maltrecha y con leves pérdidas materiales, precios insignificantes en comparación con la recuperación de la libertad. El caso es que aunque con toda su alma deseó disuadirla de su equívoco destino, le pasó como al loco del chiste, que da vueltas alrededor de un hoyo diciendo el mismo número y cuando alguien se asoma lo empuja y sigue la cuenta, esta hada refrenó el impulso samaritano que la invadía y calló, apenas un susurro ahogado de -!Cuidado!- escapó de sus labios al pasar por su lado,  porque Esperanza se deleitaba cayendo con cara de suprema satisfacción y Hada pensó que sería de mal gusto arruinarle la diversión. Vita brevis est. 
- Esa Fama medio Esperanza más bien parece una Esperanza medio Cronopia-  masculló para sus adentros nuestra amiga Hada Fama divagando en las probabilidades mestizas de las combinaciones Darwinianas mientras Esperanza se revolcaba con placer morboso en el verde fango melancólico del abismo supraemotivo de lagrimeo cronopial; sarna con gusto no pica como dicen por ahí.

septiembre 05, 2010

La tarde del domingo



La mujer regresa y su casa está sola. Después de tanta repentina intimidad, después de tanto espacio compartido, después de tanto diálogo, después de tanto… vuelve y encuentra que los fantasmas de todos los días no se han marchado. Lee, se para, camina, se mira en el espejo, pone música, se fuma un cigarrillo, contempla su cuarto, la sala, su mundo, su pequeño universo, se encierra en las paredes que, paradójicamente, la liberan.

Sus voces le hablan y la hacen sentir a salvo; sabe que mientras estén allí es menos vulnerable.

La cara del reloj le recuerda que el monstruo de la rutina puede ser implacable, lo observa a sus ojos de aguja y lo reta, ella no es una esclava del tiempo. Tiene poder para abandonar sus planos, es capaz de suspenderse en la eternidad, entra y sale de la vida y de la muerte, del espacio y la materia.

La mujer se sabe infinita, inabarcable, incomprensible. Recibe invitados que llenan el silencio con rostros, con miradas llenas de alma, con manos llenas de dar. Comparte con ellos el viaje iniciático y luego los despide con la promesa de un reencuentro sin lugar ni fecha.

Es feliz, es feliz con una felicidad inusual y auténtica, ríe con ojos tristes y vuelve a su silla. Adopta posiciones que brinden acomodo y funcionalidad. Respira profundo, cierra los ojos, echa la cabeza hacia atrás y los recuerdos la transportan a todas las instancias de su vida. Cree entonces que todo ha valido la pena, no guarda más arrepentimientos, siempre ha sucedido lo que tenía que suceder.

Sus voces hablan más fuerte, la soledad es no saber estar en paz consigo mismo. Ella está sola, pero ya no siente soledad. Ahora la casa es el centro de poder. La energía se concentra, cada vez más limpia, cada vez más pura, cada vez más energía. Abre los ojos, se levanta, llega hasta la puerta, voltea la cara hacia el cielo nublado; aguarda la salida de la estrella, la lluvia cae suavemente y la refresca. Ha llegado la hora de acostarse a dormir. (1998)


julio 09, 2008

Armando


Armando Montesinos trabajaba en un taller, es mecánico auxiliar, es decir, aquél que no recibe ni un cumplido ni un gracias por lo que hace, casi tampoco un pago, pero ése es un cuento mucho más largo. Pasa la mayor parte del tiempo armando las piezas de motores y engranajes que el mecánico encargado es incapaz de reparar y volver a montar. Entre motor y motor él prende su propio tubo de escape, potencia turbo, lo arma caleta y después, antes de que explote el capó, a pisar chola, probando el entuerto de las tuercas con un recorrido panorámico, algo podría decirse “MILagroso”. Se ríe de su propio chiste.

Su pana El Montañés le vende los libros bien resueltos. Libros de 20, 30, 50 y 70, encuadernación pura pasta, remates de Monte Ávila Editores. Calidad. Puros autores colombianos. Descuento o ñapa pa’ los panas. Armando le compra cantidad. Es un lector apasionado, febril.

Armando arma el primero bien temprano mientras cocina el desayuno, se facha con calma, el trabajo no empezará antes de que él llegue, es importante irse bien apertrechado. Dos huevos con tocineta y un par de arepas recalentadas aguantan bien hasta la hora del almuerzo. Armando se arma una historia en el camino que justifique la tardanza. Esos malditos negreros no entienden la importancia de un buen desayuno en el rendimiento de los obreros como él, un mecánico ordinario, hediondo como todos los asalariados, miserables, explotados, que no pueden ni gozarse un buen desayuno y la vara MATUTINA SIN ARMARSE UNA MENTE, mientras ellos se levantan de sus camas estiradas y ya tienen cuatro jala bolas lavándolos, vistiéndolos, atapuzándoles la comida y sacándoles los gasecitos al final.

Los dueños del taller nunca se ensucian las manos de grasa. Siempre tienen un pariente con hambre que dirija a los demás tarados. Así nos llama, lo he escuchado cuando regaña a Luciano mientras me estoy fumando el gran bate por detrás del aire acondicionado de la oficina y cree que no lo escucha nadie. Tarado voy a quedar después de éste… ¡ARMANDO!... Armando la facha, armando la rosca, armando la tuerca, armando la palanca, armando el gato, armando la movida, Armando dónde estás metido, armándose una, armando la mente, armando la excusa, armando una pieza, armando una cosa, armándose otra… ¡Armando: ESTÁS DESPEDIDO!
Armando pasa por el Almacén Doña Pepita y se compra tres libritos de hojas de arroz antes de ir a casa; también hace escala en la panadería -¡ARMANDO EL MONCHIS!- y se compra un par de cachitos de jamón, una malta, medio litro de leche y un paquete de galletas Oreo.

- Que se armen ellos mismos su vaina, porque lo que es éste servidor lo que va armar es senda vara.

julio 05, 2008

Trinidad y Otros Vagos






Trinidad se arrellanó en el sofá, se desabotonó la camisa y prendió el ventilador. El calor del trópico es bochornoso, inmoral. Repicó el teléfono. Tita lo dejó sonar hasta que no aguantó más y estiró el brazo.


Sólo sostuvo el auricular junto a su oreja, sin pronunciar ni una palabra. Del otro lado tampoco habló nadie, apenas se percibía el susurro de una regular respiración queda y la tenue percusión de un latido cardiaco. Permaneció así durante diez minutos.


Después trancó y volvió a desparramarse en el mueble con una sonrisa; buscó el control del televisor y empezó a saltar de un canal a otro, deslizándose por olas de blablablá, bombardeos publicitarios, tiroteos reales y ficticios, sexo explícito violencia, documentales y un largo etcétera, hasta aterrizar en un inquietante animé japonés subtitulado.

- Se va a quedar echada ahí.
- Un rato más, a lo mejor llega alguien o se masturba, quien sabe…
- ¡Déjame ver para otro lado!
- Ya va, si en cinco minutos no se mueve lo cambias.
- Bueno, ya estoy contando…

Tita no se mueve, alcanzó a quitarse los zapatos y las medias, a desabrocharse el pantalón. Otra chica marioneta j.

- Cinco minutos. Mi turno.

La mira del telescopio, amplificador de fetiches, cercanía morbosa, se dirige a la ventana del tercer piso. Luz apagada, ¡qué lástima! Recorre la calle, hay un indigente revisando las basuras, lo acompaña un perro flaco que olisquea todo lo que él toca; es asqueroso, no deberían permitirlo, un verdadero peligro, completamente antiestético y antihigiénico. Al fin algo interesante, el vecino gay va a dar una fiesta, ordenó la mesa para un banquete, esto va a estar “buenésimo”, pendiente para más tarde, faltan algunas horas para la verdadera acción.

- Ven, en el sexto piso, tremenda paliza, rápido…
- Uhh! Esa mujer no aprende…
- Déjame ver.
- Hay para rato, deja el atore.
- Déjame ver…
- Deberíamos instalar otro. Así podríamos ver al mismo tiempo.
- ¡Ay, Santísima! La va a matar.
- ¿Llamamos a la policía?
- Ni se te ocurra, en la tele no hay nada que valga la pena…

Abajo, en la acera, Sherman mata el hambre con lo que encuentra y le da las sobras a Toby, el perro, y Chepe, el gato, sus fieles acompañantes de juerga y jerga.

- Ya se pusieron a tirar…
- ¿Los del sexto?
- ¿Quién más?
- ¿Tita?
- Tu consentida no se ha movido.
-Ah…

Trinidad no se ha movido; Tita no se va a mover más. La sangre dejó de bombear hace más de dos horas. La encontrarán mañana, cuando lleguen de viaje.

junio 20, 2008

El Árbol de Narciso





Lo que no dijeron los libros de mitología fue que al ahogarse en el beso de su reflejo, mi abuelo alcanzó un estado de éxtasis tan arrobador que su orgasmo se esparció por el agua al mismo tiempo que su aliento abandonaba su cuerpo.

Más tarde, todas aquellas que se asomaron a la fuente quedaron preñadas por Narciso a través de la pupila, es lo que se ha representado simbólicamente con su transfiguración en flor.

Pero no se crean que el despecho de Eco quedó impune. Toda la descendencia ha sufrido la herencia del desplante y estamos condenados a la egolatría, sabemos de antemano que nunca encontraremos un objeto tan digno de amor como nosotros mismos, excepto quizás cuando reconocemos esa herida en el fondo de otros ojos que delatan el parentesco…

Los hijos del árbol de Narciso vivimos en la soledad de un recíproco amor insatisfecho. Nos reconocemos porque para nosotros nadie es tan importante que el yo mismo, nuestra libertad es un bien inalienable y si nos relacionamos es sólo mientras la mirada del otro nos refleje sin exigencias.

Ellos, los otros, están destinados a sufrir la historia de Eco y nosotros a purgar el castigo mítico y florecer, reproducirnos, con esos que nunca serán nosotros, aunque quién sabe, con todos estos adelantos en materia de genoma y clonación, capaz que un día cualquiera nuestra genealogía rompa con el ciclo kármico.

Terribles frutos del árbol de Narciso, también nos conocen con el nombre de deseos.

junio 13, 2008

El Espejo

Espejo:

MADUREZ
Moralidad / Apego al pasado
HACIA DENTRO
LAS CARGAS
Estrés / Participación
CONCLUSIÓN
ÉXITO
Somos el Mundo / Lucha
FLORECIMIENTO

Su Diamante:

Plenitud
Amigabilidad Conclusión Mente
Aislamiento

El día había sido caluroso y nublado, amenazante de lluvia, pleno de polvo, de humo, de ropa pegada al cuerpo. Triunfo... ¿Qué representa? Cumplir el cánon, saberse la línea, disimular la máscara, venderte. Pero si llegaras a practicar lo que en realidad deseas te automarginas.
Ella se sentó en el último vagón y sacó su libro. Divina ficción donde evado esta vida absurda, insuficiente; refugio a la mediocridad en que se fue convirtiendo todo, a la decadencia que me sume en la basura astral. Ampollas en los pies, callos en las manos, cabellos crispados por la humedad. Un arlequín pasea sobre el lomo de un tigre de bengala mientras recibe ovaciones. El cuerpo ligero se transforma en energía y flota, floto sobre el enjambre de zumbidos insoportables, atormentantes, responsabilidad, deber, hipocresía, no, diplomacia, mejor... búsqueda, aparecer una y otra vez, siempre en el mundo equivocado... Conversaciones telefónicas, acuerdos, citas, semáforos, escaleras, carros, puertas, rejas. ¡Rejas!

Él se encierra en sí mismo, se reconcentra, crea un mundo infranqueable, bloquea la mirada y no hay neurolingüistica que valga, ni compartida de conciencia, ni truco new age que lo convenza, que lo afloje, que lo reviva. A veces parece que todo ha llegado a un término, pero entonces el hielo se derrite y los colores se funden en las ramas de los árboles formando tonos iridiscentes.

Pero el peso y el cansancio de la rutina, del despertador atorrante, de los mismos nuevos reclamos, van apagando el fuego en cenizas grises y dispersas en el horizonte. Se enfrentan, quisieran cooperar pero se enfrentan, con su reflejo, con su proyección, con ese rostro que es otro pero es propio. Costumbre, el hombre es un animal de costumbres, mala costumbre, mal hombre, mal, mal, costumbre, costumbre, qué se le hace. Mientras tanto una mano sobrenatural encaja la última pieza al rompecabezas azul.

- ¿Quiere decir que esto es el fin?
- No lo sé, me cansé, no puedo escoger. Decide tú...

Pero no lo hace. Nadie decide. Después se acuestan a dormir y despiertan de nuevo y cada quien a su trabajo, a su martirio, a su jungla, y esta noche al volver se van a reconfortar, porque no se puede pelear más de una vez a la semana, porque si no no es vida, un infierno en la calle y otro en la casa... –y él no es malo, chica, fíjate, si el otro día hasta me trajo flores –y ella me comprende como nadie, pana, pero a veces, sí, es verdad, provoca matarla, todo un peo, no, sólo de vez en cuando –Ay, si hasta me estoy arrepintiendo de ser así, no sé, tan quisquillosa, tan histérica...
Un beso los reúne al atardecer con la promesa de una existencia menos miserable.

abril 17, 2008

El Genio del Porro




El flaco barbudo y desarreglado caminaba por la orilla de la playa pateando la arena. El short se le escurría por las delgadas nalgas con ínfulas cantinflescas. De cuando en cuando rompía una ola más grande y el agua se arrastraba hasta sus pies y le refrescaba los sabañones. El día estaba cálido aunque no demasiado soleado. Después de un rato se acercó a una palmera, sacudió el suelo y se sentó, pero una vez recostado del tronco notó una irregularidad entre la arena; la pequeña protuberancia sobresalía un poco más allá del alcance de su brazo, así que tuvo que estirarse para alcanzar lo que en su mano comprobó como un chicharrón (o sea, un tuquito de marihuana). Buscó en su bolsillo pero el mar había humedecido los pocos fósforos que campaneaban en la caja. De todas formas, se llevó la chicharra a su boca para sentir la melcocha transmitirle ese beso olvidado que un día había recibido y que ahora rescataba de su abandono. En medio de su ensimismamiento se sobresaltó al observar que del extremo contrario a su boca comenzaba a salir un humo espeso que iba adquiriendo una figura humanizada. La figura con una voz profunda y atronadora le dijo:
- Soy el Genio del Porro, pídeme un deseo y te lo concederé.
- ¿Cómo? ¿No que esas vainas de los genios son de a tres?
- Sí, pero es que ya se fumaron los otros dos.
- Coño, qué mala leche...
- Entonces, ¿qué vas a pedir?
- Bueno, si la cosa es así de violenta, entonces... mmmm... no es nada fácil... esteeeee... ya sé, mi pana, deseo un cacho que no se me acabe nunca.
- Si va...

noviembre 24, 2007

Educación de Príncipe

"Por ejemplo un cronopio tiene un hijo, y enseguida lo invade la maravilla y está seguro que su hijo es el pararrayos de la hermosura y que por sus venas corre la química completa con aquí y allá islas llenas de bellas artes y poesía y urbanismo. Entonces este cronopio no puede ver a su hijo sin inclinarse profundamente ante él y decirle palabras de respetuoso homenaje.
El hijo, como es natural, lo odia minuciosamente..." Julio Cortázar. Historias de Cronopios y Famas


Algunas de las torturas que un pequeño príncipe puede infringir a su cronopio padre son:
- Repetir innumerables veces el ritual del wiki-tiki, por lo menos treinta y siete seguidas, antes de la puesta de sol.
- Explorar las repeticiones spanglishisticas junto a la profesora Dora La Inquisidora
- Ser intervenido por un dinosaurio que vive en las mentes de los infantes
- Castigo emocional, es decir, insultos, blasfemias y ley del hielo
- Probar los límites de las capacidades adaptativas dando alarmas de emergencia por placer
- Someter la más férrea de las voluntades ante las manipulaciones lacrimógenas
Además pedirá permiso a su majestad para cumplir con todos sus deberes cronopianos tales como atrasar relojes, comparar cosmogonías, inventar palabras o alterar el significado de las que ya existen, agujerear mangueras o despulgar gatos.
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