abril 08, 2014
Propósito o Gaceta Extraoficial
mayo 21, 2013
En el Archipiélago-Mensaje en una botella
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| Arte de Harkalya: El Archipiélago de las Probabilidades, Feb. 2013 |
Adondefuiaparar:
enero 10, 2013
Cantinflada Existencial
noviembre 26, 2012
Hace como 12 años que dejé el cigarrillo
septiembre 29, 2012
Muertes
| "Hada Macabra" (tinta y acuarela sobre cartulina de ilustración) |
Volviendo a los de aquí, que en vida se dan una patada en el culo el uno al otro cada vez que pueden, familia y compadres incluidos, o quizás, sobre todo estos, que no les importa una mierda el cómo el cuándo ni el por qué, sino lo que ellos dicen y les da la soberana gana… ESOS los veo desfilar hacia los eventos fúnebres como con un cierto placer reprimido detrás de sus caras de conmiseración con el dolor ajeno como zamuros hambrientos se acercan con sus murmullos de rezos, merodean, cotillean, jartan, beben, en nombre de ese difunto al que nunca le pararon ni media pelota en vida, o al que quizás le metieron su zancadilla si tuvieron chance, no se entiende mucho, desde nuestra perspectiva, que exista una arraigada y profunda cultura funeraria, una construcción compleja y profusa de los ritos asociados a la celebración del acto mortuorio: rezo, velorio, rezo, funeral, rezo, novena, rezo, etcétera, rezo, etcétera, rezo, etcétera y al año otra vez rezo y etcétera y así. Quizás un rasgo tradicional heredado de otros tiempos. A mí, que la muerte se me ha mostrado tan vana y aleatoria, que me susurra al oído cada vez que puede, no me sale la lágrima fingida, no me gustan los banquetes de carroña.
agosto 28, 2012
Yo sólo estaba durmiendo tranquilo en mi casa…
julio 05, 2012
Un "chiste" de acoso sexual
| "Frígida", tinta sobre cartulina, de la serie Doble Discurso |
diciembre 03, 2011
Del Comeflorismo Urbano al Guerrerismo Neo Rural
Comeflores que nos convertimos en Guerreros ajuro.
octubre 17, 2011
Sísifa
Vivo en una montaña y tengo dos hijos. Todos los días trato de subirla empujando una roca y al atardecer, cuando estoy llegando a la cima, la roca me vence y rodamos juntas hasta lo profundo del abismo, donde dormimos abrazadas.
Ésta es mi roca:
agosto 03, 2011
Invitación
julio 20, 2011
El Flaco
Como ya era viejo no me pareció adecuado ponerle un nombre, o sea, lo intenté pero no lo logré: yo lo miraba fijamente a los ojos y le decía "¿Nico?... nada... ¿Lassie? nada... ¿Olafo? nada... ¿Torombolo? ¿Luis? ¿Marcel? nada... ¿Pirulín? ¿Gardel? ¿Pelúo? nada... él seguía echado, una pata cruzada sobre la otra, con la mirada melancólica y cansada, suspirando. Pero yo ya no podía seguir diciéndole simplemente "perro", así que empecé a llamarlo "flaco", que si "vamos, flaco, pa' casa 'e Lalo", "permiso flaco", "toma flaco" y así se quedó "El Flaco", porque al principio era puro pelo y hueso.
Mientras más nos conocíamos más me preguntaba yo ¿por qué lo habrían botado, qué habría pasado, lo buscarían en alguna parte? pues se notaba que en otro tiempo fue muy querido y consentido, hasta mimado. De cachorrito debió ser de lo más cuchi. ¡Si es que ese animal parecía gente! Entendía todo lo que uno le decía. El Flaco resultó todo un verdadero gentleman.
Y por esas cosas que pasan que son como pruebas de la vida o ironías del destino, cuando ya estaba bien bonito y sano, además de que por supuesto todos le habíamos agarrado muchísimo cariño, una tarde volvimos a casa y lo encontramos grotescamente muerto (¿y cuándo será que no es grotesca la muerte?)
-A ese bicho lo aliñaron- dijo Lalo.
A mí se me hizo un nudo en las tripas. Desde la garganta hasta el intestino. Me dieron ganas de salir corriendo, llorar, gritar, todo al mismo tiempo. Pero como mi hijo aún no había visto nada, reprimí todo el drama y apenas una sola lágrima se me escurrió cuando le dije a Lalo con la voz quebrada -¿dónde lo vamos a enterrar?
Un par de meses después le sembramos encima un pino lazzo -el pino del Flaco- y hasta bromeé diciendo que éste sería el "pino Lassie". Y después traté de no pensar más en eso y de hecho lo hice, no pensé más en eso (y pues que no soy tan masoquista de ponerme a pensar en vainas que me depriman, coño, que para eso ya tengo suficiente con las circunstancias).
Pero justamente por esas cosas que pasan que son como pruebas del destino o ironías de la vida, ayer cuando fui a cosechar en la mata de ají dulce de abajo, una rama del pino se me ensartó en la ropa. Cuando la agarré para zafarme pasó algo de lo más extraño: el arbolito se encendió con una luz espectral y los pájaros negros en lo alto del bucare ceibo se alejaron haciendo un sonido exactamente igual a los ladridos de mi amigo perdiéndose en la distancia. Enseguida lo supe, la raíz había llegado al cadáver y el alma del Flaco ahora emanaba de una nueva existencia vegetal. Mi compañero de camino ahora se levantaba para continuar junto a mí como un guardián fiel. "La vida no se acaba mientras el amor permanece", susurró en mi oído el Viento del Este. Escalofrío. Ésas son las sorpresas de la alquimia...
junio 16, 2011
Piojos
abril 02, 2011
Buenas Intenciones
septiembre 05, 2010
La tarde del domingo

La mujer regresa y su casa está sola. Después de tanta repentina intimidad, después de tanto espacio compartido, después de tanto diálogo, después de tanto… vuelve y encuentra que los fantasmas de todos los días no se han marchado. Lee, se para, camina, se mira en el espejo, pone música, se fuma un cigarrillo, contempla su cuarto, la sala, su mundo, su pequeño universo, se encierra en las paredes que, paradójicamente, la liberan.
julio 09, 2008
Armando

Armando arma el primero bien temprano mientras cocina el desayuno, se facha con calma, el trabajo no empezará antes de que él llegue, es importante irse bien apertrechado. Dos huevos con tocineta y un par de arepas recalentadas aguantan bien hasta la hora del almuerzo. Armando se arma una historia en el camino que justifique la tardanza. Esos malditos negreros no entienden la importancia de un buen desayuno en el rendimiento de los obreros como él, un mecánico ordinario, hediondo como todos los asalariados, miserables, explotados, que no pueden ni gozarse un buen desayuno y la vara MATUTINA SIN ARMARSE UNA MENTE, mientras ellos se levantan de sus camas estiradas y ya tienen cuatro jala bolas lavándolos, vistiéndolos, atapuzándoles la comida y sacándoles los gasecitos al final.
Los dueños del taller nunca se ensucian las manos de grasa. Siempre tienen un pariente con hambre que dirija a los demás tarados. Así nos llama, lo he escuchado cuando regaña a Luciano mientras me estoy fumando el gran bate por detrás del aire acondicionado de la oficina y cree que no lo escucha nadie. Tarado voy a quedar después de éste… ¡ARMANDO!... Armando la facha, armando la rosca, armando la tuerca, armando la palanca, armando el gato, armando la movida, Armando dónde estás metido, armándose una, armando la mente, armando la excusa, armando una pieza, armando una cosa, armándose otra… ¡Armando: ESTÁS DESPEDIDO!
- Que se armen ellos mismos su vaina, porque lo que es éste servidor lo que va armar es senda vara.
julio 05, 2008
Trinidad y Otros Vagos

Trinidad se arrellanó en el sofá, se desabotonó la camisa y prendió el ventilador. El calor del trópico es bochornoso, inmoral. Repicó el teléfono. Tita lo dejó sonar hasta que no aguantó más y estiró el brazo.
Sólo sostuvo el auricular junto a su oreja, sin pronunciar ni una palabra. Del otro lado tampoco habló nadie, apenas se percibía el susurro de una regular respiración queda y la tenue percusión de un latido cardiaco. Permaneció así durante diez minutos.
Después trancó y volvió a desparramarse en el mueble con una sonrisa; buscó el control del televisor y empezó a saltar de un canal a otro, deslizándose por olas de blablablá, bombardeos publicitarios, tiroteos reales y ficticios, sexo explícito violencia, documentales y un largo etcétera, hasta aterrizar en un inquietante animé japonés subtitulado.
- Se va a quedar echada ahí.
- Un rato más, a lo mejor llega alguien o se masturba, quien sabe…
- ¡Déjame ver para otro lado!
- Ya va, si en cinco minutos no se mueve lo cambias.
- Bueno, ya estoy contando…
Tita no se mueve, alcanzó a quitarse los zapatos y las medias, a desabrocharse el pantalón. Otra chica marioneta j.
- Cinco minutos. Mi turno.
La mira del telescopio, amplificador de fetiches, cercanía morbosa, se dirige a la ventana del tercer piso. Luz apagada, ¡qué lástima! Recorre la calle, hay un indigente revisando las basuras, lo acompaña un perro flaco que olisquea todo lo que él toca; es asqueroso, no deberían permitirlo, un verdadero peligro, completamente antiestético y antihigiénico. Al fin algo interesante, el vecino gay va a dar una fiesta, ordenó la mesa para un banquete, esto va a estar “buenésimo”, pendiente para más tarde, faltan algunas horas para la verdadera acción.
- Ven, en el sexto piso, tremenda paliza, rápido…
- Uhh! Esa mujer no aprende…
- Déjame ver.
- Hay para rato, deja el atore.
- Déjame ver…
- Deberíamos instalar otro. Así podríamos ver al mismo tiempo.
- ¡Ay, Santísima! La va a matar.
- ¿Llamamos a la policía?
- Ni se te ocurra, en la tele no hay nada que valga la pena…
Abajo, en la acera, Sherman mata el hambre con lo que encuentra y le da las sobras a Toby, el perro, y Chepe, el gato, sus fieles acompañantes de juerga y jerga.
- Ya se pusieron a tirar…
- ¿Los del sexto?
- ¿Quién más?
- ¿Tita?
- Tu consentida no se ha movido.
-Ah…
Trinidad no se ha movido; Tita no se va a mover más. La sangre dejó de bombear hace más de dos horas. La encontrarán mañana, cuando lleguen de viaje.
junio 20, 2008
El Árbol de Narciso

Lo que no dijeron los libros de mitología fue que al ahogarse en el beso de su reflejo, mi abuelo alcanzó un estado de éxtasis tan arrobador que su orgasmo se esparció por el agua al mismo tiempo que su aliento abandonaba su cuerpo.
Más tarde, todas aquellas que se asomaron a la fuente quedaron preñadas por Narciso a través de la pupila, es lo que se ha representado simbólicamente con su transfiguración en flor.
Pero no se crean que el despecho de Eco quedó impune. Toda la descendencia ha sufrido la herencia del desplante y estamos condenados a la egolatría, sabemos de antemano que nunca encontraremos un objeto tan digno de amor como nosotros mismos, excepto quizás cuando reconocemos esa herida en el fondo de otros ojos que delatan el parentesco…
Los hijos del árbol de Narciso vivimos en la soledad de un recíproco amor insatisfecho. Nos reconocemos porque para nosotros nadie es tan importante que el yo mismo, nuestra libertad es un bien inalienable y si nos relacionamos es sólo mientras la mirada del otro nos refleje sin exigencias.
Ellos, los otros, están destinados a sufrir la historia de Eco y nosotros a purgar el castigo mítico y florecer, reproducirnos, con esos que nunca serán nosotros, aunque quién sabe, con todos estos adelantos en materia de genoma y clonación, capaz que un día cualquiera nuestra genealogía rompa con el ciclo kármico.
Terribles frutos del árbol de Narciso, también nos conocen con el nombre de deseos.
junio 13, 2008
El Espejo
Espejo:MADUREZ
Moralidad / Apego al pasado
HACIA DENTRO
LAS CARGAS
Estrés / Participación
CONCLUSIÓN
ÉXITO
Somos el Mundo / Lucha
FLORECIMIENTO
Su Diamante:
Plenitud
Amigabilidad Conclusión Mente
Aislamiento
El día había sido caluroso y nublado, amenazante de lluvia, pleno de polvo, de humo, de ropa pegada al cuerpo. Triunfo... ¿Qué representa? Cumplir el cánon, saberse la línea, disimular la máscara, venderte. Pero si llegaras a practicar lo que en realidad deseas te automarginas.
Él se encierra en sí mismo, se reconcentra, crea un mundo infranqueable, bloquea la mirada y no hay neurolingüistica que valga, ni compartida de conciencia, ni truco new age que lo convenza, que lo afloje, que lo reviva. A veces parece que todo ha llegado a un término, pero entonces el hielo se derrite y los colores se funden en las ramas de los árboles formando tonos iridiscentes.
Pero el peso y el cansancio de la rutina, del despertador atorrante, de los mismos nuevos reclamos, van apagando el fuego en cenizas grises y dispersas en el horizonte. Se enfrentan, quisieran cooperar pero se enfrentan, con su reflejo, con su proyección, con ese rostro que es otro pero es propio. Costumbre, el hombre es un animal de costumbres, mala costumbre, mal hombre, mal, mal, costumbre, costumbre, qué se le hace. Mientras tanto una mano sobrenatural encaja la última pieza al rompecabezas azul.
- ¿Quiere decir que esto es el fin?
- No lo sé, me cansé, no puedo escoger. Decide tú...
Pero no lo hace. Nadie decide. Después se acuestan a dormir y despiertan de nuevo y cada quien a su trabajo, a su martirio, a su jungla, y esta noche al volver se van a reconfortar, porque no se puede pelear más de una vez a la semana, porque si no no es vida, un infierno en la calle y otro en la casa... –y él no es malo, chica, fíjate, si el otro día hasta me trajo flores –y ella me comprende como nadie, pana, pero a veces, sí, es verdad, provoca matarla, todo un peo, no, sólo de vez en cuando –Ay, si hasta me estoy arrepintiendo de ser así, no sé, tan quisquillosa, tan histérica...
abril 17, 2008
El Genio del Porro

El flaco barbudo y desarreglado caminaba por la orilla de la playa pateando la arena. El short se le escurría por las delgadas nalgas con ínfulas cantinflescas. De cuando en cuando rompía una ola más grande y el agua se arrastraba hasta sus pies y le refrescaba los sabañones. El día estaba cálido aunque no demasiado soleado. Después de un rato se acercó a una palmera, sacudió el suelo y se sentó, pero una vez recostado del tronco notó una irregularidad entre la arena; la pequeña protuberancia sobresalía un poco más allá del alcance de su brazo, así que tuvo que estirarse para alcanzar lo que en su mano comprobó como un chicharrón (o sea, un tuquito de marihuana). Buscó en su bolsillo pero el mar había humedecido los pocos fósforos que campaneaban en la caja. De todas formas, se llevó la chicharra a su boca para sentir la melcocha transmitirle ese beso olvidado que un día había recibido y que ahora rescataba de su abandono. En medio de su ensimismamiento se sobresaltó al observar que del extremo contrario a su boca comenzaba a salir un humo espeso que iba adquiriendo una figura humanizada. La figura con una voz profunda y atronadora le dijo:
- Soy el Genio del Porro, pídeme un deseo y te lo concederé.
- ¿Cómo? ¿No que esas vainas de los genios son de a tres?
- Sí, pero es que ya se fumaron los otros dos.
- Coño, qué mala leche...
- Entonces, ¿qué vas a pedir?
- Bueno, si la cosa es así de violenta, entonces... mmmm... no es nada fácil... esteeeee... ya sé, mi pana, deseo un cacho que no se me acabe nunca.
- Si va...
noviembre 24, 2007
Educación de Príncipe
El hijo, como es natural, lo odia minuciosamente..." Julio Cortázar. Historias de Cronopios y Famas
Algunas de las torturas que un pequeño príncipe puede infringir a su cronopio padre son:
- Repetir innumerables veces el ritual del wiki-tiki, por lo menos treinta y siete seguidas, antes de la puesta de sol.
- Explorar las repeticiones spanglishisticas junto a la profesora Dora La Inquisidora
- Ser intervenido por un dinosaurio que vive en las mentes de los infantes
- Castigo emocional, es decir, insultos, blasfemias y ley del hielo
- Probar los límites de las capacidades adaptativas dando alarmas de emergencia por placer
- Someter la más férrea de las voluntades ante las manipulaciones lacrimógenas





