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octubre 17, 2011

Sísifa

Yo Soy Sísifa

Vivo en una montaña y tengo dos hijos. Todos los días trato de subirla empujando una roca y al atardecer, cuando estoy llegando a la cima, la roca me vence y rodamos juntas hasta lo profundo del abismo, donde dormimos abrazadas.

Ésta es mi roca:
Cantan los gallos. Despertar. Mear. Cara enjuagar dientes cepillar fregar platos y ollas de la cena ropa lavar casa limpiar (barrido breve) café colar -si hay- porro liar (porque la roca es pesada) conectar (porque después no me da tiempo o internet no agarra señal) cocinar cambiar pañal servir desayuno despedir niño grande alimentar niño pequeño y soltarlo en su corral limpiar y desinfectar perímetro de la casa con creolina (porque adelante cagan los perros y atrás mean los chivos) desayunar yo alimentar perros -4 adultos 2 cachorros- y gatos -2- fregar corotos del desayuno matar la chicharra mover "el rebaño" cagar mear - no tengo baño hay que ir pal monte-... ropa colgar más ropa lavar internavegar garabatear colorear recortar agua hervir lo que haya cosechar almuerzo planificar buscar morrocoy limpiar jardines algo sembrar cambiar pañal alimentar niño pequeño - merienda - recibir niño grande cocinar volver a barrer quitar telarañas del techo segur cocinando servir almuerzo volver a cambiar pañal bebé bañar comer todos bebé soltar tareas de tercer grado supervisar revisar rebaños -desenredar cuerdas-... liar porro y colar café -si hay- más garabatear colorear recortar pegar ropa doblar doblar doblar guardar rebaño mover pañal cambiar cena cocinar comer niños acostar pintar café liar porro colar garabatear escribir postear ropa doblardoblarmetumbó laroca rodamos cuesta abajo caemos  hasta mañana ya no puedo mássszzzzzzzzz 

julio 05, 2011

Reflexiones de la Maternidad Crónica: Comida


Uno se pregunta cuándo es mamá si existe algo peor que tener que preparar cinco comidas al día (desayuno, merienda, almuerzo, merienda, cena) a perpetuidad o al menos hasta que los chamos completan su desarrollo o aprenden a cocinar por su cuenta - lo que suceda primero-. Y como mi amigo Murphy se encargó de cagarlo a uno con sus leyes, pues sí que existe algo mucho peor: No tener con qué hacerlo.

Menos mal que existe la teta... aunque mi chamito ya no se aguanta con esa chuchería, él sabe que le salieron dientes y para qué se usan. Y gracias a Dios sean dadas por los cambures, porque el otro se ve flaquito, pero no se crean, las apariencias engañan, no es falta de apetito ni parásitos intestinales, sino disposición genética esquelética sumada a la hiperactividad...  producto de la sobreestimulación precoz, me  dijo una vez una pediatra. El asunto es que los dos comen y no cuento precisamente. "Mami, ¿qué más me puedo comer?"

Y es que uno en su ingenua y comeflor fantasía neorrural como que cree que vas a sembrar moneditas y te va a crecer el árbol de la plata y que todo lo que pongas se va a quedar como en la granja Fisher-Price, si claro, estupidez humana infinita, como diría Einstein. En el mundo real, tardas nueve meses esperando que te salga un apio y cuando lo pares, digo, cosechas ya se te pasó la yuca, todavía le falta al ocumo y asi sucesivamente. Cuatro meses pa comerte una cachapa con maíz de tu propia cosecha, si tienes suerte. Pero como uno "no le echa nada" a las matas, es decir, que no uso agrotóxicos, que si no es una hormiguita, es un gusanito, o es una arañita, o es un pajarito, o la gallina que te picotea el huerto o el perro que te lo pisa o el chivo que se te suelta o la vaca del vecino que traspasó la cerca, o etcétera, porque la vida en el campo ES ASÍ.

Reto Reality Chou almuerzo del día: 200 gr de acelga, 10 tomates cherry, 1 cebolla, 1 cabeza de ajo, 1 pimentón (picoteado de gallina), 1 huevo (si la gallina pone el que le toca, que a veces se toma el día libre, la muy muy), cebollín, apio españa y lo que se encuentre por ahí, al propio riesgo. Tantas moras y fresas maduras como recolectes. Un poquito de miel. 
Tiempo: Lo que dure la siesta del bebé (entre 20 minutos y dos horas, el excedente será penalizado con una alarma increscendo instalada en el infante, mejor conocida como llanto).

La semana pasada hice magia. Esta semana me toca hacer milagros.

mayo 15, 2011

Reflexiones de la Maternidad Crónica (I): Lo que nadie nos dice

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Tengo más de seis meses tratando de escribir este post, no estoy segura de haberlo terminado, pero hasta aquí llegué porque si no no lo voy a publicar jamásss.

Empecé a redactarlo cuando estaba "a punto" de dar a luz a mi segundo hijo (espero también último) y ahora mi pequeño bebé ya tiene dos dientes. Como no había logrado terminarlo publiqué algunos de los textos engavetados que sobrevivieron a las mudanzas y otros múltiples vericuetos, así como algunas imágenes de mis recientes trabajos plásticos, que es como más me desahogo para no hundirme en la locura del absurdo cotidiano. Y es que durante los últimos seis meses no he tenido "tiempo", por paradójico que suene, así son los tiempos relativos de los que hablaba Einstein. Una de las razones por las que a pesar de mi muy honroso título universitario de Licenciada en Letras (así con mayúsculas) no logro articular coherentemente más de dos ideas entre sí ha sido LA MATERNIDAD (sí, así no sólo en las iniciales sino todo en mayúsculas) y más específicamente LA LACTANCIA MATERNA (ídem).

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la MATERNIDAD se define como "Condición o calidad de madre" y "crónico, ca: (adj.) Se apl. a las enfermedades de larga duración"...

Sabido que la condición de madre es perpetua valga el adjetivo que da título a esta nueva sección de mis crónicas...

La maternidad me hace reflexionar a menudo. Sobre ella y a pesar de ella. Por ejemplo cuando estoy cocinando se me ocurren algunas de mis más brillantes frases literarias y filosóficas, lucideces instantáneas de la situación mundial, el plan de ordenamiento territorial de las comunas, la cosmogonía de reinos elementales paralelos y otros desvaríos similares de la conciencia que no obstante se esfuman por arte de magia al sentarme frente a la computadora y escuchar el estridente chillido en el otro extremo de la sala "mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii", justo cuando el pequeñito se había dormido y yo podía hacer uso de mi propio cuerpo; finalmente cuando mi cerebro resiste el cuarto o quinto reseteo del día logro extraer un poco de sinapsis a mis neuronas y obtengo al menos una frase no mediocre.

Ser madre es sublime, me explico: no es agradable, es extenuante, carece del relajante placer estético de lo bello y comparte mucho del horror y desmesura de lo grotesco... no obstante es una experiencia grandiosa, suerte de épica cotidiana, de exaltación espiritual y trascendente enajenación...

Lo que nadie te dice cuando no eres mamá es que después de serlo tu vida nunca volverá a ser tuya, que nunca volverás a dormir profundamente -al menos mientras tu(s) hijo(s) vivan en la misma casa, que recuperar tu figura de mamirruqui se volverá tema de un reality chou.. nadie te dice de la mierda, de las desesperaciones, de los desacuerdos, las incomprensiones... nadie te advierte sobre vivir eternamente dividida entre ser persona y ser madre... nos muestran las caritas redonditas, los angelitos dormidos, las ropitas cuchis de muñequitos, no los pañales cagados ni los cuajitos de buche (o "reflujo" como lo llaman elegantemente en las revistas sobre bebés para madres neófitas). O quizás tratan de decirnoslo pero somos incapaces de comprenderlo, nuestro hardware no admite esos programas hasta que no instalamos el dispositivo placenta...

Pero aquí entre nos, a manera de culposa confesión, mi peo mental, es decir, lo que me atormenta, es que el carajito grande me cae mal y yo no creí que fuera posible que eso pasara con tu propio hijo, claro que lo amo (o eso me repito todo el tiempo hasta que me lo creo) pero no sé por qué todo lo que hace me "saca la piedra" y hasta lo detestaría si no hubiera salido de mi vientre... para colmo soy mamá soltera, mi horario es algo así como 12/365-7/24; sin embargo yo trato de hacerlo cada día lo mejor posible en esta vida tan dura y bonita que elegí y aunque mi naturaleza es violenta e intolerante, recurro al diálogo, trato de ser cariñosa aunque todo el tiempo no me salga y sé que es un niño equilibrado, inteligente, fuerte, sano, con valores positivos, sensible, valiente y guerrero... o sea que tan mal no lo he hecho durante estos siete años... es sólo que soy hija de una mamá perfecta y como yo también soy perfeccionista quisiera ser tan buena como ella...

¿Quién le dice a uno que mucho de ser madre es aprender a vivir con el corazón arrugado???? y que quien no se desespere nunca con sus hijos que me tire la primera piedra...
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